Claves para evitar ahogamientos en playas y piscinas este verano

Ahogamientos. Meridiano Seguros

El verano ya está aquí. Ahora más que nunca conviene hacer hincapié en la prevención de ahogamientos para garantizar una temporada de diversión en el agua.

Según el último Informe Nacional de Ahogamientos elaborado por La Real Federación de Salvamento y Socorrismo, en 2017 se registraron un total de 481 fallecimientos por esta causa en playas y piscinas, un 10% más que en el año anterior. Julio fue el mes que registró más fallecimientos por ahogamiento. Canarias, Andalucía y Valencia, las comunidades que contaron con más sucesos de este tipo. Según esta misma institución, en los primeros cinco meses de 2018 se registraron un total de 90 ahogamientos.

El primer informe anual de ahogamientos de menores reflejó que cuatro de cada cinco menores fallecieron por esta causa en un entorno no vigilado, principalmente piscinas particulares. Actualmente, el ahogamiento está considerado en Europa como una de las principales causas de muerte accidental en menores.

Meridiano Seguros aporta las claves para disfrutar del baño en playas y piscinas sin sobresaltos.

  • Contar con la supervisión continua de un adulto: No ausentarse cuando los menores están en la playa o en la piscina es esencial. Prestar plena atención, evitar distracciones y encontrarse en una posición cercana pudiendo alcanzar al niño con el brazo. Se trata de la denominada ‘norma 10/20’: se debe mirar cada 10 segundos a la piscina y mantener una distancia que permita llegar hasta el menor en menos de 20 segundos.
  • Proteger la piscina con elementos de seguridad: El niño no debe poder llegar al agua por sí solo, por lo que el medio acuático deberá contar con suficientes medidas de protección. Las vallas perimetrales, con una altura mínima de 1,20 metros desde el suelo, y las puertas con cierre de seguridad automático, son medidas básicas para instalar en las piscinas familiares.
  • Disponer de los adecuados accesorios de flotación: Es preferible que el menor que no sabe nadar lleve chaleco salvavidas, un elemento mucho más seguro que los manguitos o flotadores. Con él, el niño tendrá mayor libertad de movimiento y una buena flotabilidad.
  • Conocer las maniobras de reanimación básica: Es crucial que los adultos dominen las maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP). Este conjunto de maniobras, diferentes según el rango de edad del menor, son vitales durante los primeros minutos de la parada cardiorrespiratoria y pueden realizarse en cualquier lugar. Exista o no este conocimiento será siempre esencial llamar al teléfono de emergencias lo antes posible.

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