“Las compañías de seguros de salud tienen que plantearse seriamente su transformación digital”

Coomunity of Insurance entrevista a Joan Cornet i Prat, uno de los ponentes internacionales del Congreso Internacional del Estado del Bienestar

Joan Cornet, Director European Connected Health Alliancey y Director de Digital Health Transformation de AIS, es uno de los ponentes que participarán en el #CongresoDelBienestar17 que organizan Icea y Community of Insurance el 27 de septiembre en Madrid. Community of Insurance entrevista a Cornet

Por su experiencia ¿pueden la tecnología y las apps Healthcare mobile contribuir a mejorar la atención sanitaria de las personas?

Un aspecto importante de lo que denominamos salud es la información y los datos objetivos. Cuando acudimos a un profesional de la salud, le informamos de nuestra situación, puede recurrir a una serie de técnicas de obtención de datos: analíticas, imágenes, MRI, etc., con lo cual puede procesar toda esta información para realizar un diagnóstico y poner en marcha un arsenal terapéutico que, basado en la evidencia clínica, intenta que remitan los síntomas y desaparezca la enfermedad.

La salud digital es el soporte tecnológico a este proceso clínico, aumentando la seguridad, la confidencialidad, la comunicación entre paciente y profesional, así como la aceleración del proceso tanto diagnóstico como terapéutico. La fluidez en la transmisión de datos permite un mejor seguimiento de la situación del paciente y actualizar o modificar la terapéutica cuando sea necesario. Permite al paciente y a su familia estar más informados y asumir un control mayor de su situación.

Las aplicaciones de salud son una excelente herramienta digital, siempre que se inscriban dentro de un proceso y tengan una supervisión por parte del profesional. Sin olvidar que existen aplicaciones de salud cuyo objetivo es el de prevenir la enfermedad y aumentar la calidad de vida. Hay suficientes evidencias clínicas que demuestran que se puede evitar enfermedades o en su caso retrasar su aparición. Estas aplicaciones permiten a la persona cuidar de su salud mediante dietas adecuadas, ejercicio físico, mindfulness, etc. Lo que ayuda a que el ciudadano se responsabilice de su salud.

Hay un interés manifiesto en el mundo por desarrollar apps relacionadas con la prevención de la salud y la vida saludable, habiéndose convertido ya en un target de inversión para fondos y empresas, más de 8.000 millones de dólares en 2016, ¿crees que ha llegado el momento de establecer un marco regulador?

Las tecnologías digitales son muy recientes, impensables sólo diez años antes. Los sistemas de salud, públicos y privados están altamente regulados, para garantizar la seguridad del paciente, lo que es en sí mismo positivo. El problema actual es que la oferta de soluciones digitales necesita un marco regulador que dé garantías al profesional clínico, y seguridad al paciente con una agilidad y rapidez que no es habitual en este sector. A su vez si se establecen marcos reguladores nacionales o regionales, el mercado queda muy limitado, puede frenar la competencia, y puede crear desigualdades entre territorios. Necesitamos directrices, normas y marcos legales a gran escala, por ejemplo, a nivel de la Unión Europea. Justamente la CE con la colaboración de la OMS y del ITU, están trabajando para crear un centro de competencias mHealth a escala europea. Quizás sea todo un poco lento, pero estoy convencido que en futuro próximo se va a conseguir crear este marco regulador en la UE.

¿Crees posible que las Apps Health puedan contribuir a la reducción inteligente de costes en un sistema de salud universal sin menoscabo de la calidad de servicio?

Las Apps Health deben ser parte de procesos para ser efectivas, lo que supone establecer estrategias organizacionales con objetivos claros y consensuados por parte de las organizaciones de la salud, públicas y privadas.  Además, necesitamos una formación adecuada de los policy makers, los directivos y de los profesionales clínicos sobre el impacto de las tecnologías digitales en salud y cómo implementarlas de forma adecuada.  Estamos ante unas tecnologías disruptivas, que solo pueden dar resultados si las organizaciones de la salud realizan en su seno una transformación en la forma de proveer servicios.

Hay numerosos ejemplos, pero querría destacar el programa de monitorización a distancia ICOR para pacientes con insuficiencia cardíaca, que se ha desarrollado en el Hospital del Mar de Barcelona, bajo la dirección del Dr. Josep Comín. En un artículo publicado en la Revista Española de Cardiología además de explicar el programa y la metodología de trabajo, muestra que los pacientes monitorizados con relación a los demás, suponen un 40% menos de readmisiones, 68% menos de días de estancia en el hospital, un 35% menos de fallecimientos y un 68% menos de costes. ¿La pregunta es cómo, con los excelentes resultados, no se ha implementado este programa en otros hospitales? La respuesta es que la tecnología no es el problema, las dificultades son culturales, organizativas y de falta de liderazgos.

Las compañías aseguradoras están muy interesadas por la tecnología Apps Health y Big data en la medida que pueden influir en una nueva forma de analizar y suscribir seguros de vida y salud además de ofrecer a sus asegurados instrumentos de prevención y vida saludable, ¿vislumbras escenarios futuros de total conectividad y datos compartidos que puedan abaratar los seguros y favorecer la simplificación de procesos y por ende de costes?

Creo que no hemos de confundir los términos, las aplicaciones son una simple herramienta de un proceso, que denominamos transformación digital de la Salud, que es la convergencia de las revoluciones digitales y genómicas con la salud, la vida y la sociedad.

Como estamos viendo y experimentando, la salud digital nos capacita para mejorar el seguimiento clínico, gestionar y mejorar nuestra salud y la de nuestra familia, vivir vidas mejores, más productivas y mejorar la sociedad. Reduce las ineficiencias en la prestación de atención médica, mejora el acceso, reduce costos, aumenta la calidad asistencial y posibilita que la medicina sea más personalizada y precisa.

La salud digital irá convergiendo con el IOT ( Internet of Things) en un futuro no muy lejano. Probablemente los coches tendrán sensores para monitorizar las constantes de los pacientes con enfermedades crónicas, las viviendas tendrán sensores y robots para el cuidado y la vigilancia de personas mayores que vivan solas, los hospitales y las consultas virtuales serán imprescindibles, los supermercados tendrán puntos de atención para sintomatologías no graves conectados con los hospitales, etc. Puede parecer ciencia ficción, ¿pero quién hubiera dicho en 2005 que podríamos ver películas, escuchar música, compartir información con los amigos, jugar en red, hacer video conferencias o monitorizar la diabetes con un teléfono móvil? El reto está en que, si las organizaciones de salud no se plantean seriamente la transformación digital, lo harán Google, Facebook, Microsoft o Amazon.

¿Cuánto falta para que Amazon nos ofrezca una póliza a un precio competitivo, con acceso virtual a los mejores especialistas de todo el mundo, con analíticas desde casa, y transportadas por mensajero (Uber), con  imágenes diagnósticas tomadas con un smartphone con una aplicación especial o envío de datos a centros de excelencia en India, para segundas opiniones? Ya sé que es una fantasía, pero quiero con ello significar que no podemos seguir como siempre.

El tema del Big Data, será clave en las fases diagnósticas y en las terapéuticas. Un ejemplo es el sistema Watson de IBM, donde se acumulan miles de historias clínicas y es posible obtener un consejo diagnóstico para el facultativo, basándose en miles de datos de pacientes con síntomas similares. En cierto modo es pasar del estado artesanal a procesos abiertos que pueden aportar evidencias científicas que son prácticamente imposibles de obtener dada la necesidad de días y horas en conseguirlo. Los seres humanos somos diferentes, pero tenemos las mismas enfermedades.

Participarás próximamente en el Congreso Internacional del estado del bienestar que organizan Icea y Community of Insurance, ¿puedes adelantarnos alguna de las ideas que expondrás?

Un poco ya lo he comentado en esta entrevista. Mi mensaje es que las compañías de seguros de salud tienen que plantearse seriamente su transformación digital, no sólo para competir en mercados locales, sino también ante la posibilidad de que grandes corporaciones globales, con enormes potenciales financieros se lancen en este mercado. Tenemos ejemplos en el sector bancario, donde ningún banco podrá sobrevivir si no realiza una transformación digital a fondo

Para terminar, ¿nos puedes dar tres razones para asistir a este Congreso organizado por aseguradores?

La primera es conocer directamente cómo las compañías de seguros de salud se plantean la innovación y la digitalización de sus servicios. La segunda, conocer la opinión de los líderes en cómo se posicionan en un mercado extremadamente competitivo. Y la tercera es que profesionalmente me gustaría poder formar parte de un equipo de transformación digital en este sector.

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