
La ocupación ilegal se mantiene por tercer año consecutivo como la principal preocupación de los españoles en relación con la vivienda, según el III Barómetro Planeta Propietario, elaborado por Grupo Mutua Propietarios a partir de las respuestas de más de 2.300 personas en todo el país.
El estudio constata, además, un notable aumento de la inquietud por el acceso a la vivienda, impulsado por el encarecimiento tanto del alquiler como de la compra. En concreto, la preocupación por el precio del alquiler crece 0,22 puntos y la del precio de compra, 0,16, consolidando esta cuestión como una de las más sensibles para la ciudadanía.
Junto al factor económico, las leyes de vivienda irrumpen con fuerza en el ranking de preocupaciones al registrar el mayor incremento de todo el barómetro (+0,28). Para Laura Mulà, directora Multicanal & de Clientes de Grupo Mutua Propietarios, “que la ocupación ocupe el primer lugar refleja que los propietarios siguen demandando seguridad jurídica y protección, mientras que la creciente preocupación por los cambios normativos sitúa el marco legal como un asunto de especial interés por su fuerte impacto sobre el mercado residencial”.
Los gastos de la vivienda absorben ya el 43,6% de los ingresos de los hogaresz
El informe pone de relieve el progresivo deterioro de la economía doméstica. En 2025, los gastos asociados al hogar —vivienda, alimentación y energía— absorbieron el 43,6% de los ingresos familiares, el nivel más alto de los últimos tres años, frente al 41,6% de 2024 y el 41,9% de 2023.
Esta situación se traduce en que tres de cada diez españoles reconocen tener dificultades para afrontar estos pagos, un problema que se acentúa entre los jóvenes, los hogares numerosos, las personas con ingresos bajos y quienes viven de alquiler.
En cuanto a las partidas que más presión ejercen sobre el presupuesto familiar, los consumos del hogar (luz, gas y agua) continúan liderando la percepción de subida, con un 51%, aunque registran un descenso de seis puntos respecto al año anterior.
La gran novedad es el fuerte aumento de la carga fiscal asociada a la vivienda, que pasa del 22% al 28% en solo un año, convirtiéndose en el gasto que más crece en percepción y en un nuevo foco de inquietud para los hogares, por encima de otros conceptos como la hipoteca, los seguros del hogar o las reformas.
La marca blanca gana terreno como fórmula de ahorro
En paralelo, el barómetro detecta un cambio en las estrategias de contención del gasto. Los hogares muestran menos disposición a realizar grandes recortes visibles —como posponer reformas o reducir drásticamente el consumo energético—, que caen entre tres y cuatro puntos respecto a 2024, pero optan por ajustes más discretos en su día a día.
En este contexto, comprar más marcas blancas y reducir la compra de productos frescos emerge como una de las principales nuevas fórmulas de ahorro. Con un 16% de menciones, se sitúa como el segundo comportamiento más habitual, evidenciando que la contención económica se desplaza cada vez más hacia el consumo cotidiano, con menor impacto inmediato en la percepción de calidad de vida.