
El Instituto de Actuarios de España (IAE) ha presentado una versión actualizada de la Guía de Función de Gestión de Riesgos. Se trata de un documento que consolida este ámbito como uno de los pilares fundamentales del sistema de gobierno de las entidades aseguradoras y reafirma el papel del actuario como profesional clave en la gestión integral de los riesgos.
Grupo de Trabajo de la Función de Gestión de Riesgos (GTFGR) del Instituto,
Esta guía constituye un estándar profesional de referencia para los actuarios que desempeñan esta función clave, así como para los consejos de administración, equipos directivos y supervisores.
Se trata de la actualización de la primera versión publicada en 2023, que ya nació con vocación de servir como herramienta práctica y viva en un entorno normativo y de riesgos en permanente transformación.
Desde entonces, el contexto económico, tecnológico, social y geopolítico ha experimentado cambios profundos. Lo que ha hecho necesaria una revisión sustancial del documento. La nueva Guía incorpora de forma expresa riesgos y marcos regulatorios emergentes que hoy forman parte ineludible de la agenda de los órganos de gobierno de las entidades aseguradoras.
Principales novedades
- Integración del Reglamento DORA (Digital Operational Resilience Act), que refuerza la resistencia operativa digital y la gestión de los riesgos tecnológicos.
- El tratamiento específico de los riesgos de sostenibilidad, alineado con las exigencias de Solvencia II, la normativa ESG y las directrices de EIOPA.
- Análisis estructurado de los riesgos geopolíticos, cada vez más determinantes para la estabilidad financiera, y de los riesgos reputacionales, estrechamente vinculados a la conducta, la transparencia y la confianza de los grupos de interés.
Estos riesgos no pueden abordarse de forma aislada
Deben integrarse de manera coherente en el Sistema de Gestión de Riesgos y en el proceso ORSA, proporcionando al consejo de administración una visión prospectiva, transversal y fundamentada para la toma de decisiones estratégicas.
El documento pone de manifiesto que el actuario, por su formación específica en análisis cuantitativo, modelización, evaluación de riesgos y visión global del balance, así como por su actualización profesional continua, está naturalmente llamado a desempeñar un rol esencial en la Función de Gestión de Riesgos, una de las funciones clave definidas por Solvencia II junto con la Función Actuarial, la de Verificación del Cumplimiento y la de Auditoría Interna.
Ofrece recomendaciones prácticas sobre los requisitos de aptitud y honorabilidad, la independencia de la función, la estructura organizativa más adecuada –incluido el modelo de las tres líneas–, la relación con otras áreas y funciones clave, la externalización, y el contenido mínimo de las políticas e informes de la Función de Gestión de Riesgos. Todo ello bajo el principio de proporcionalidad, para que pueda adaptarse a entidades de distinto tamaño, complejidad y perfil de riesgo.
Con esta actualización, el Instituto de Actuarios de España refuerza su compromiso con la autorregulación profesional, el buen gobierno corporativo y la estabilidad del sistema asegurador. La Guía se suma al conjunto de estándares profesionales promovidos por el Instituto, que buscan dotar a los actuarios y al sector de herramientas rigurosas, prácticas y alineadas con las mejores prácticas europeas e internacionales.
El Instituto mantiene, además, su compromiso de revisión periódica de este documento.