El sector asegurador afronta el desafío de simplificar la complejidad contractual

El sector asegurador afronta el desafío de simplificar la complejidad contractual

Los cambios normativos y nuevos modelos de negocio han complicado el mapa del riesgo asegurador. La redacción de pólizas se convierte en herramienta clave contra la ambigüedad.


La complejidad regulatoria y la aparición de nuevos riesgos alerta al sector asegurador

Se enfrenta a un desafío estructural: el de garantizar que las personas aseguradas comprendan realmente lo que contratan. La redacción clara de pólizas, cláusulas y comunicaciones se está convirtiendo en un elemento estratégico de la gestión del riesgo, más allá de su dimensión puramente comercial o de marca.

EIOPA alerta sobre los daños al consumidor por términos poco claros

La sucesión de cambios normativos y nuevos modelos de negocio ha transformado el mapa del riesgo asegurador. Al mismo tiempo, las pólizas y documentos contractuales se han vuelto más densos y técnicos, lo que dificulta que el cliente medio comprenda coberturas, exclusiones y obligaciones.

Esta brecha entre lo que se firma y lo que se entiende tiene un impacto directo en la declaración del riesgo, el nivel de infraseguro, la gestión de siniestros y, en última instancia, en la confianza del asegurado en el sector. De hecho, la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (EIOPA) advierte de que la falta de claridad en términos, condiciones y exclusiones, así como los desajustes entre la cobertura esperada y la cobertura real, siguen siendo un foco de daño para el consumidor.

Cuando la falta de claridad se convierte en riesgo

Una redacción ambigua o excesivamente técnica no es solo un problema de imagen: es también un factor de riesgo operativo, legal y reputacional. Los textos poco claros se traducen en:

  • Mayor volumen de consultas y reclamaciones.
  • Incremento de litigios por discrepancias en la interpretación de coberturas.
  • Pérdida de tiempo y recursos en aclarar información que podría haberse comunicado de forma sencilla desde el inicio.
  • Para las aseguradoras y mediadores, esto supone costes añadidos, tensión en la relación con el cliente y exposición a decisiones adversas en procesos de reclamación.

Arancha Caballero, fundadora y CEO de Nuadda Translations

“Cuando los clientes no comprenden lo que firman, surge un riesgo real: más conflictos, reclamaciones y pérdida de confianza en las aseguradas” advierte la presidenta de ANETI (Asociación Nacional de Empresas de Traducción e Interpretación).

Para Nuadda Translations, comunicar con claridad no es solo una cuestión de estilo: es una herramienta de prevención del riesgo, de cumplimiento y de accesibilidad, que reduce incidencias y malentendidos con el cliente y mejora la eficacia de los procesos en sectores regulados como el asegurador.

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