
El crecimiento del seguro de caución en España consolida su posición frente al aval bancario, con aumento de primas, mayor uso empresarial y perspectivas sólidas para 2026.
El seguro de caución continuará ganando relevancia en España en 2026, impulsado por la demanda de garantías contractuales, el dinamismo del sector energético y la necesidad de las empresas de optimizar su capacidad financiera. Desde Jhasa, correduría especializada en este ámbito, destacan que cada vez más compañías están sustituyendo el aval bancario por la caución para responder a sus compromisos ante administraciones y entidades privadas.
El ramo de caución cerró 2024 con un crecimiento de entre el 16% y el 17%
Según datos de Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones (ICEA), el ramo de caución cerró 2024 con un crecimiento de entre el 16% y el 17% en volumen de primas. Se consolida así como uno de los segmentos más dinámicos dentro de no vida.
En 2025, la tendencia positiva se mantuvo, si bien con un avance más moderado estimado entre el 8% y el 10%, e impulsado por un uso creciente del producto, que entre 2018 y 2023 aumentó un 51% en España. Una tendencia confirmada también por el crecimiento registrado por Jhasa, que cierra el ejercicio registrando un crecimiento significativamente superior al del mercado.
La caución se impone frente al aval bancario
El auge del seguro de caución se explica por una combinación de factores financieros, regulatorios y operativos, permitiendo a las empresas preservar su capacidad de endeudamiento y mejorar sus ratios financieros, y que lo convierte en un elemento clave para las compañías que requieren financiar proyectos, acceder a préstamos o mantener líneas de crédito abiertas sin restricciones adicionales.
No obliga a inmovilizar fondos ni a aportar colaterales
A a diferencia del aval bancario, que a menudo exige pignoraciones o bloqueos de liquidez. Este hecho permite a las empresas disponer de mayor flexibilidad operativa y destinar recursos a inversiones productivas o necesidades de tesorería.
Agilidad del proceso
Como otro de los beneficios, se suma la agilidad del proceso, ya que la emisión del seguro suele ser más rápida, digital y alineada con el análisis técnico del riesgo de la operación. Las aseguradoras han desarrollado sistemas de firma digital y procesos de suscripción más eficientes, lo que reduce significativamente los tiempos de obtención de garantías.
El seguro de caución se adapta tanto a licitaciones públicas como a contratos privados, a grandes proyectos energéticos, operaciones inmobiliarias, obras de infraestructuras o actividades internacionales, ofreciendo un nivel de especialización que el aval bancario no siempre alcanza.
Sectores que impulsan la implantación
El crecimiento del ramo está estrechamente ligado al dinamismo de sectores estratégicos. En 2024, España registró un volumen récord de solicitudes de acceso y conexión a la red eléctrica para proyectos renovables, lo que incrementó de forma notable la demanda de garantías específicas exigidas por la Administración. Jhasa detecta que este impulso se mantiene en 2025, consolidando a las energías renovables como uno de los motores principales del seguro de caución.
El sector de la construcción
También continúa siendo un ámbito de alta actividad, con numerosas obras civiles, desarrollos residenciales y proyectos de rehabilitación que requieren garantías de urbanización, residuos, cumplimiento contractual y anticipos. El ámbito inmobiliario, especialmente en su vertiente comercial e industrial, ha reforzado igualmente la demanda de caución como herramienta de respaldo económico y contractual.
A nivel internacional, las empresas españolas involucradas en comercio exterior o en proyectos de infraestructuras en Latinoamérica, Europa del Este y África están recurriendo progresivamente a la caución por su aceptación global y por la ventaja de trabajar con aseguradoras reconocidas en múltiples jurisdicciones.
Un servicio que va al alza
Las previsiones para 2026 indican que el seguro de caución seguirá creciendo por encima del aval bancario. La digitalización del sector asegurador está permitiendo procesos más eficientes, la integración de sistemas de validación documental y una respuesta más ágil ante las necesidades del cliente. Además, la presión regulatoria y los requerimientos de cumplimiento derivados de la transición energética, la financiación verde y los estándares ESG están reforzando la necesidad de garantías más sofisticadas y adaptables.
La combinación de un mercado con mayor capacidad, empresas más profesionalizadas y un entorno contractual cada vez más exigente permite anticipar que el seguro de caución se consolidará como una de las herramientas financieras más relevantes de los próximos años.
Marco Iglesias, director de Crédito y Caución en Jhasa
“La caución se ha convertido en una herramienta esencial para empresas que necesitan garantizar contratos sin comprometer su capacidad financiera. Su principal ventaja es que permite liberar liquidez y mantener intacto el acceso al crédito, algo fundamental en un entorno donde los proyectos son cada vez más complejos y requieren mayor rigor técnico».