
En el Día Mundial de la Obesidad (próximo 4 de marzo), Howden destaca el avance de los tratamientos para la pérdida de peso y diabetes derivados del GLP-1, como el Ozempic.
Estos fármacos están marcando un punto de inflexión no solo en el abordaje clínico de estas enfermedades, sino también en la gestión del riesgo y los costes sanitarios de las empresas.
De acuerdo con el informe Changing Face of Employee Health elaborado por Howden Employee Benefits, la rápida expansión de estos fármacos está transformando la conversación en los departamentos de Recursos Humanos y en las áreas financieras de las compañías que se ven en la obligación de adaptar los planes de salud corporativos a las necesidades de los trabajadores. De hecho, el 96% de las empresas europeas ya incorpora fármacos dedicados al tratamiento de la obesidad dentro de la cobertura de salud para sus empleados.
La obesidad, nuevo motor de costes sanitarios corporativos
La obesidad es uno de los grandes desafíos de salud pública actuales. No solo incrementa el riesgo de desarrollar patologías, sino que también impacta de forma directa en la calidad de vida, la salud mental y la esperanza de vida de quienes la padecen. Además, tiene consecuencias en el ámbito laboral, al estar asociada a mayores niveles de absentismo y pérdida de productividad. En términos empresariales, el 17% de las empresas consultadas sitúan la obesidad y su tratamiento como el principal motor del aumento de los costes sanitarios corporativos.
Rediseño de planes y apuesta por la prevención
Ante este escenario, las empresas están reaccionando a esta problemática: el 37% ya está reformulando sus planes de salud, mientras que el 74% está invirtiendo más en prevención y bienestar con el objetivo de contener riesgos a largo plazo y reducir la presión asistencial futura.
“El impacto financiero de los nuevos medicamentos contra la obesidad ya no es una hipótesis futura, sino una realidad que está obligando a los líderes empresariales a replantear el diseño de sus planes de salud y presupuestos”, explica Fran Murcia, director de Wellbeing en Howden Employee Benefits. “Aunque estos tratamientos suponen un avance importante para los pacientes, su creciente demanda y mayor disponibilidad están generando preocupación entre las compañías por el aumento del gasto. Por ello, cada vez más organizaciones están reforzando sus estrategias de prevención, ya que actuar antes de que los problemas de salud se cronifiquen es, a largo plazo, la opción más eficiente y sostenible”, añade.
Efectos de los planes sanitarios en la productividad de los empleados
El informe subraya que adaptar los planes de salud a las nuevas demandas de los empleados se ha convertido en un elemento estratégico y genera un efecto positivo en los trabajadores, quienes sostienen que su productividad puede llegar a aumentar hasta en un 51% si se cuenta con estas coberturas. En lo que respecta al equipo de reclutadores, el 67% afirma que contar con un plan de salud sólido es clave para retener talento, y el 40% lo considera determinante para atraer nuevos profesionales.
“Los fármacos pueden ser útiles como solución puntual en el abordaje de la obesidad, pero no deben considerarse un tratamiento para toda la vida. Es fundamental que estos tratamientos se compaginen con la adopción de hábitos saludables, tanto en lo referente a la actividad física y la nutrición, como en la prevención del estrés crónico. Solo así podremos plantar las raíces para una solución definitiva, evitando que las personas dependan exclusivamente de los tratamientos farmacológicos”, concluye Fran Murcia.