
Alrededor de uno de cada tres contribuyentes en España paga más impuestos de los que le corresponden en la declaración de la renta, principalmente por desconocimiento de deducciones fiscales disponibles. Así lo señala un análisis de la plataforma fiscal Laborai, que estima que la devolución media potencial ronda los 600 euros por contribuyente.
La empresa denomina este fenómeno como el “sobrepago invisible”, un dinero que permanece en las arcas públicas no por obligación legal, sino porque muchos contribuyentes no aplican las deducciones a las que tienen derecho. En total, existen más de 250 deducciones fiscales entre estatales y autonómicas que con frecuencia quedan sin aplicar.
Desde su lanzamiento en 2025, Laborai asegura haber detectado 8 millones de euros en ahorros potenciales para sus usuarios tras revisar declaraciones fiscales.
Una campaña de la renta con más cambios
La campaña correspondiente al ejercicio 2025 podrá presentarse entre el 8 de abril y el 30 de junio de 2026 e incorpora diversas novedades que afectan a distintos perfiles de contribuyentes.
Entre los cambios más destacados figura la exención del IRPF para quienes perciben el Salario Mínimo Interprofesional, que se aplicará en forma de deducción y cuyo impacto dependerá de cada comunidad autónoma.
En el extremo opuesto de la escala de ingresos, se introduce un nuevo tramo del 30% en el IRPF para ganancias patrimoniales y dividendos superiores a 300.000 euros, dirigido a grandes inversores.
También se mantienen deducciones por eficiencia energética en viviendas y compra de vehículos eléctricos, mientras que las ayudas concedidas a los afectados por la DANA o por incendios forestales quedarán exentas de tributación.
El problema del borrador de la Renta
Uno de los principales factores que explica el sobrepago es la confianza generalizada en el borrador que facilita la Agencia Tributaria.
Este documento recoge los datos fiscales que Hacienda ya posee —como rendimientos del trabajo, retenciones o prestaciones—, pero no incluye automáticamente muchas deducciones que dependen de circunstancias personales o autonómicas.
Entre las deducciones que suelen quedar fuera del borrador se encuentran:
- Deducciones por alquiler de vivienda
- Beneficios fiscales por maternidad o guardería
- Compensaciones por movilidad geográfica
- Deducciones por donaciones a ONG
- Beneficios fiscales por gastos médicos o dentales
- Deducciones por discapacidad o situación familiar
Por ejemplo, algunas comunidades autónomas aplican deducciones por gastos dentales de hasta 840 euros, que deben solicitarse manualmente y que muchos contribuyentes desconocen.
Tecnología y asesoramiento fiscal
Para abordar este problema, Laborai ha desarrollado una plataforma que combina inteligencia artificial con asesoramiento fiscal humano.
La tecnología analiza las declaraciones y detecta deducciones potenciales, mientras que los asesores fiscales revisan cada caso y acompañan al contribuyente durante el proceso.
La compañía ofrece dos servicios principales:
- Servicio Recupera, que revisa declaraciones de ejercicios anteriores para detectar deducciones no aplicadas.
- Servicio Renta, que prepara y presenta la declaración optimizada del ejercicio actual.
Según la empresa, en muchos casos el ahorro detectado supera los 2.000 euros, incluso en contribuyentes que habían presentado su declaración a través de una asesoría tradicional.
Un problema estructural
Desde la compañía sostienen que el problema no se debe a descuidos de los contribuyentes, sino a la complejidad del propio sistema fiscal.
“El sistema no está diseñado para orientar al ciudadano sobre todas las deducciones disponibles. Nuestro objetivo es poner la tecnología y el asesoramiento experto al alcance de cualquier persona”, explican desde Laborai.
Más allá de la fiscalidad, la startup pretende ampliar su actividad hacia otros ámbitos de la gestión financiera personal, como seguros, hipotecas, préstamos o inversiones, con el objetivo de ayudar a los usuarios a optimizar su economía doméstica.