Así impulsa la UEFA la sostenibilidad financiera del fútbol europeo

El estadio Santiago Bernabéu en una imagen de LaLiga.

Las principales ligas europeas de fútbol, junto con la UEFA, están impulsando nuevas medidas de control financiero para mejorar la sostenibilidad económica de los clubes y reforzar su estabilidad a largo plazo. Así lo señala un análisis publicado por Morningstar DBRS, que destaca el creciente alineamiento entre las normativas de la UEFA y las regulaciones adoptadas por las competiciones nacionales.

El informe subraya que estas reformas buscan reducir el gasto excesivo en salarios y fichajes, mejorar la disciplina financiera y fortalecer el perfil crediticio de los clubes, lo que facilitaría la atracción de inversores y permitiría incrementar las inversiones a largo plazo en infraestructuras y desarrollo.

Alemania aprueba un límite de gasto en plantilla

Uno de los últimos pasos en esta dirección lo ha dado la Deutsche Fußball Liga (DFL), que el 3 de marzo aprobó una nueva regla de control del gasto en plantilla. La normativa establece un límite a los costes de los jugadores en relación con los ingresos de cada club, con el objetivo de reforzar la sostenibilidad financiera del fútbol alemán.

La medida fue respaldada por unanimidad por los clubes de la Bundesliga y de la 2. Bundesliga, y sigue la tendencia iniciada por otras grandes competiciones europeas en los últimos años.

Según Morningstar DBRS, este tipo de reglas contribuye a mejorar la gobernanza financiera del sector, reforzando la estabilidad económica de los clubes y del propio ecosistema del fútbol profesional.

La UEFA impulsa un nuevo modelo de sostenibilidad

Las reformas actuales tienen su origen en las políticas introducidas por la UEFA para mejorar la disciplina financiera en el fútbol europeo. En la temporada 2010-2011, el organismo lanzó el Financial Fair Play (FFP) con el objetivo de evitar que los clubes gastaran más de lo que ingresaban.

Posteriormente, tras las dificultades económicas provocadas por la pandemia, la UEFA aprobó en 2022 un nuevo marco regulatorio denominado Financial Sustainability Regulations (FSR). Este sistema se basa en tres pilares:

  • control más estricto de los pagos pendientes,
  • regla de beneficios del fútbol,
  • y limitación del coste de plantilla.

Dentro de este marco se introdujo el Squad Cost Ratio (SCR), que fija un límite al gasto en salarios, amortizaciones de fichajes y otros costes deportivos en relación con los ingresos del club. Este ratio se ha ido reduciendo progresivamente desde el 90% en la temporada 2023-2024 hasta el 70% en la actual campaña 2025-2026.

Los datos muestran ya un impacto significativo: el ratio medio de salarios sobre ingresos en las grandes ligas europeas ha pasado del 74% al 67% en los últimos tres años.

El modelo español, referencia en control económico

El análisis destaca el caso de LaLiga como uno de los modelos más avanzados en materia de control financiero.

A diferencia de otros sistemas que analizan los resultados económicos a posteriori, LaLiga fija un límite de gasto en plantilla antes de cada temporada, basado en previsiones de ingresos, deuda, costes operativos y pérdidas acumuladas.

Este enfoque preventivo ha permitido a los clubes españoles mantener estructuras de costes más responsables y mejorar su solvencia, además de liberar recursos para inversiones estratégicas. Un ejemplo es el acuerdo con CVC Capital Partners, que inyectó cerca de 2.000 millones de euros en la competición para impulsar proyectos de infraestructuras, tecnología y desarrollo de marca.

Diferencias entre ligas europeas

El informe también señala diferencias relevantes entre los distintos campeonatos europeos.

En Inglaterra, la Premier League ha operado durante años con reglas de sostenibilidad basadas en beneficios y pérdidas, aunque con resultados financieros dispares. Para reforzar el sistema, el Gobierno británico creó en 2025 el Independent Football Regulator, mientras que la liga ha aprobado introducir un ratio de coste de plantilla del 85% a partir de la temporada 2026-2027.

En Italia, la Serie A adoptó un sistema similar en 2024, que limita el gasto en plantilla al 80% de los ingresos en la temporada 2025-2026 y al 70% posteriormente.

Por su parte, la Ligue 1 continúa centrando su regulación en el control de liquidez a corto plazo, lo que ha provocado que muchos clubes mantengan pérdidas recurrentes y dependan de aportaciones de capital para sostener su actividad.

Más estabilidad financiera para el futuro del fútbol

Según Morningstar DBRS, el avance de estas medidas regulatorias mejorará el perfil crediticio de los clubes europeos, al fomentar una gestión más disciplinada de los costes y reducir la presión inflacionaria en salarios y traspasos.

Además, un mayor control financiero permitirá a los clubes invertir más en infraestructuras y estadios, un aspecto clave ante el estancamiento reciente de los ingresos por derechos de televisión.

No obstante, el informe advierte de que uno de los principales retos será armonizar las reglas entre las distintas ligas europeas y establecer sistemas de sanciones claros para garantizar el cumplimiento de las normas.

Pese a estos desafíos, la agencia considera que el fútbol europeo cuenta con una base sólida gracias a su enorme base de aficionados y su relevancia cultural, lo que permitirá consolidar un modelo económico más resiliente y sostenible a largo plazo.

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