Los ciberataques elevan el estrés y las bajas laborales en las pymes españolas

El 42% de las pequeñas y medianas empresas reconoce un impacto directo en la salud mental de sus empleados tras sufrir un ciberataque

Los ciberataques no solo comprometen la viabilidad económica de las pequeñas y medianas empresas, sino que también dejan una huella significativa en el bienestar de sus plantillas. Así lo pone de manifiesto el Informe de Ciberpreparación de Hiscox 2025, que revela que el 42% de las pymes españolas ha detectado altos niveles de estrés entre sus empleados tras haber sufrido un incidente de este tipo.

El impacto va más allá del momento puntual del ataque. Según el estudio, el 39% de las empresas encuestadas afirma haber registrado un aumento de las bajas por enfermedad, lo que apunta a un deterioro tangible de la salud de los equipos. Además, un 32% identifica casos de agotamiento laboral o burnout, consecuencia de la presión acumulada durante la gestión de la crisis y sus efectos posteriores.

A este escenario se suma el deterioro del clima laboral. El 28% de las pymes reconoce que estos episodios han derivado en entornos de trabajo más tensos, marcados por la desconfianza y la aparición de culturas organizativas tóxicas. En conjunto, el 73% de las compañías asegura haber experimentado algún tipo de consecuencia negativa en sus equipos, ya sea en forma de estrés, desgaste profesional o deterioro cultural.

Estos datos evidencian que la ciberseguridad trasciende el ámbito tecnológico y financiero para convertirse en un desafío también humano. La gestión de un ciberataque impacta directamente en la estabilidad emocional de los empleados y, por extensión, en la capacidad de las empresas para retener talento y mantener su operativa.

Una crisis que también puede fortalecer vínculos

Pese a este escenario, el informe también recoge efectos positivos derivados de la gestión de estas crisis. El 44% de las pymes españolas percibe un aumento de la lealtad de los empleados hacia la organización tras un ciberataque, mientras que el 43% destaca una mayor camaradería entre los equipos.

En términos agregados, el 69% de las empresas identifica un refuerzo de los lazos internos, ya sea en forma de mayor compromiso o de colaboración. Una tendencia que pone de relieve la doble cara de los incidentes de ciberseguridad: si bien pueden tensionar la estructura interna de las organizaciones, también pueden consolidar el sentimiento de pertenencia cuando la respuesta es eficaz, transparente y cohesionada.

En este contexto, la ciberseguridad se posiciona no solo como una prioridad estratégica, sino también como un elemento clave en la gestión del talento y la cultura corporativa dentro de las pymes.

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