
Virginia M. Zamarreño – La campaña de la Renta 2025 arranca el próximo 8 de abril y se prolongará hasta el 30 de junio, y como cada año, surgen dudas entre los contribuyentes. Una de las más habituales tiene que ver con los seguros: ¿se pueden desgravar? ¿en qué casos? ¿qué límites existen?
Lo cierto es que no todos los seguros tienen el mismo tratamiento fiscal, y según un análisis reciente de Rastreator, el desconocimiento sigue siendo elevado: casi cuatro de cada diez españoles no saben si pueden deducirse el seguro de salud, y más de la mitad duda en el caso del seguro de hogar.
En este artículo resolvemos las principales dudas.
¿Se puede desgravar el seguro de salud?
La respuesta es: depende de tu situación laboral.
- Autónomos: sí pueden deducirse el seguro de salud como gasto en su actividad económica.
- Trabajadores por cuenta ajena: solo pueden beneficiarse si el seguro forma parte de un sistema de retribución flexible o lo paga la empresa.
- Empresas: pueden ofrecerlo como beneficio social con ventajas fiscales.
Actualmente, los límites de deducción están claros:
- Hasta 500 euros por persona cubierta
- Hasta 1.500 euros en caso de discapacidad
- Con un máximo anual de 4.500 euros
Este punto es especialmente relevante si tenemos en cuenta que el 16% de los españoles ya cuenta con un seguro de salud proporcionado por su empresa, y más de la mitad desearía tenerlo.
¿Y el seguro de hogar?
Aquí es donde surgen más dudas. De hecho, el 54% de los españoles no sabe si puede incluirlo en la declaración.
La clave es que no siempre es deducible, pero sí lo es en algunos casos concretos:
- Hipotecas firmadas antes de 2013: si el seguro está vinculado a la vivienda habitual, puede formar parte de la deducción por adquisición de vivienda.
- Viviendas en alquiler: el seguro puede considerarse un gasto deducible para el propietario.
- Autónomos que trabajan desde casa: parte del seguro puede imputarse como gasto afecto a la actividad económica.
En estos supuestos, la prima del seguro se considera vinculada a la vivienda o a la actividad profesional, lo que permite su inclusión en la declaración.
¿Por qué generan tanta confusión los seguros?
El principal problema es que no existe una regla única. Cada tipo de seguro tiene un tratamiento fiscal distinto y depende de variables como:
- la situación laboral del contribuyente
- el uso de la vivienda
- la forma de contratación del seguro
Como explica Carmen Reverte, responsable de seguros de salud en Rastreator, “los seguros siguen generando bastante confusión en la declaración de la Renta, en gran parte porque no todos tienen el mismo tratamiento fiscal”.
Claves antes de hacer la declaración
Antes de presentar tu declaración, conviene tener en cuenta:
- Revisar si eres autónomo, asalariado o tienes retribución flexible
- Identificar si tu seguro está vinculado a la actividad profesional o a la vivienda
- Comprobar los límites de deducción aplicables
- Consultar con un asesor si tienes dudas
Los seguros sí pueden tener impacto en la declaración de la Renta, pero solo en determinados casos. Conocer bien las condiciones puede suponer un ahorro relevante y evitar errores en la declaración.
Con la campaña a la vuelta de la esquina, revisar este tipo de gastos puede marcar la diferencia entre pagar de más… o aprovechar al máximo las deducciones disponibles.