
La economía sénior en España se consolida como uno de los principales motores económicos y sociales del país. Los mayores de 55 años ya representan el 34% de la población —más de 16,7 millones de personas— y concentran cerca del 40% del consumo privado, según datos presentados en el 3º Congreso Silver Economy organizado por Fundación Mapfre e Icea.
Los sénior, clave en consumo, ahorro e inversión
El análisis destaca que este colectivo no solo tiene un peso demográfico creciente, sino también una elevada capacidad económica. Con unos recursos medios de 36.816 euros por persona, los mayores de 55 años se posicionan como el grupo con mayor capacidad de gasto en España.
Además, concentran el 38,7% de los recursos totales de los hogares y desempeñan un papel fundamental en la sostenibilidad económica familiar, financiando en muchos casos el consumo de otros miembros del hogar.
España mejora, pero aún está en la mitad del ranking europeo
En el ámbito europeo, España ocupa una posición intermedia en el desarrollo de la economía sénior. Según el indicador ‘Sénior Economy Tracker’, elaborado por el Centro de Investigación Ageingnomics junto a la Universidad Pontificia Comillas, el país se sitúa en el puesto 13 de 27.
Aunque la economía de la longevidad ha crecido más de un 20% en los últimos años, todavía existen retos en ámbitos como el empleo sénior, la seguridad financiera y la participación económica.
Un colectivo activo, digital y con capacidad de ahorro
El perfil del consumidor sénior está evolucionando. Lejos de los estereotipos, se trata de una generación activa, con alta tasa de ahorro (51%), vivienda en propiedad (85%) y una creciente digitalización: más del 80% utiliza internet de forma habitual.
Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, ha subrayado que “la longevidad debe entenderse como una oportunidad económica y social”, destacando el papel creciente de este colectivo en la economía.
Por su parte, José Antonio Sánchez Herrero, director general de Icea, ha insistido en la necesidad de adaptar productos y servicios a una sociedad cada vez más envejecida.
Impacto en el sector asegurador y nuevas oportunidades
El crecimiento de la economía sénior también tiene un impacto directo en el sector asegurador. Según el estudio presentado, siete de cada diez aseguradoras ya cuentan con productos específicos para este segmento, especialmente en áreas como salud, asistencia, hogar y servicios de cuidado.
Además, surgen nuevas soluciones financieras vinculadas a la longevidad, como la hipoteca inversa o la nuda propiedad, que permiten a los mayores complementar sus ingresos utilizando su patrimonio inmobiliario.
Una oportunidad estratégica para la economía
Durante el congreso, expertos coincidieron en que el envejecimiento poblacional no debe verse solo como un reto, sino como una oportunidad para desarrollar nuevos modelos de negocio y adaptar la economía a una sociedad más longeva.
El evento también contó con la participación del ministro de la Embajada de Japón, Shinichi Sato, país referente en economía sénior, así como de expertos en economía, finanzas y ciencia.