
Crédito y Caución analiza la política proteccionista de EE. UU. y su impacto en balanza comercial, aranceles y comercio internacional. La desvinculación de China y la desviación del comercio hacia otros socios marcan el nuevo patrón de abastecimiento.
Un año después del Día de la Liberación, las empresas siguen enfrentándose a un entorno comercial inestable. Según un reciente análisis realizado por Crédito y Caución, Estados Unidos ha entrado en una fase estructuralmente proteccionista que supone una ruptura con décadas de apertura comercial y que persigue objetivos geopolíticos más que eficiencia económica.
Su política ha remodelado los patrones comerciales
Pero no ha logrado una mejora duradera en la balanza comercial. El aumento de los aranceles ha alterado las decisiones de abastecimiento, ha acelerado la desvinculación de China y ha reforzado la desviación del comercio hacia otros socios comerciales, especialmente en maquinaria y equipos eléctricos, la categoría de importación más grande y resistente.
El tipo arancelario legal en EE. UU. escala hasta el 13,9%
Además, los recientes cambios legales que se han producido en Estados Unidos en materia arancelaria han introducido mayores dosis de inestabilidad en el comercio internacional. Una sentencia del Tribunal Supremo ha invalidado los aranceles impuestos tras el “Día de la Liberación” en virtud de poderes de emergencia. Sin embargo, la reacción de la administración norteamericana no se ha hecho esperar. El Gobierno respondió introduciendo un arancel universal del 10% sobre todas las importaciones en virtud de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Se trata de una medida temporal que solo estará en vigor durante 150 días.
Dana Bodnar, economista sénior de Atradius
El reajuste del marco arancelario no debe confundirse con un retorno a unas barreras más bajas. «Bajo el nuevo sistema, el tipo arancelario legal se sitúa en el 13,9 %, seis veces más alto que antes de que comenzara la escalada. El carácter temporal del marco legal actual genera un nivel de imprevisibilidad que supone un reto para las empresas globales».
Aunque el nuevo arancel universal es más sencillo al no ser específico para cada región, tendrá un efecto limitado, ya que muchos países habían negociado acuerdos comerciales que situaban sus aranceles cerca de la base de referencia actual. Por otra parte, los importadores estadounidenses siguen absorbiendo la mayor parte de los costes relacionados con los aranceles. En lugar de fomentar la relocalización, estas políticas están acelerando la fragmentación de la cadena de suministro y aumentando las presiones operativas y financieras sobre las empresas.
Crédito y Caución adelanta que las empresas deben prepararse para un entorno a largo plazo caracterizado por un aumento de las fricciones comerciales, la imprevisibilidad política y el incremento de los costes. La aseguradora de crédito aconseja a los exportadores y a los líderes de la cadena de suministro que refuercen sus planes de resiliencia, diversifiquen el abastecimiento cuando sea posible y se preparen para una mayor volatilidad política durante 2026.