
Las tormentas convectivas severas generaron pérdidas aseguradas superiores a los 60.000 millones de dólares el pasado año. Las granizadas representan entre el 50% y el 80% de las pérdidas aseguradas por fenómenos convectivos, afectando gravemente a edificios, vehículos e instalaciones solares.
A diferencia de los huracanes, las tormentas convectivas severas pueden azotar con poca o ninguna advertencia, causando importantes daños localizados y desencadenando efectos en cadena como inundaciones repentinas.
Una de las principales causas de pérdidas anuales
Estos fenómenos impredecibles se han convertido en una de las principales causas de pérdidas anuales para el sector seguros, representando casi la mitad de todas las pérdidas aseguradas por catástrofes naturales del año pasado, con un total de más de 60.000 millones de dólares estadounidenses. El nuevo informe de Allianz Commercial analiza las tendencias e impactos de este tipo de eventos, cuyas pérdidas más importantes las provocan las granizadas, que se calcula que representan entre el 50% y el 80% del total de las pérdidas.
Estados Unidos es el principal foco de las SCS
Representa más del 80% del valor de las pérdidas aseguradas a nivel mundial, además de ser la región del mundo con mayores pérdidas por granizo. Esta tendencia se refleja en el último Barómetro de Riesgos de Allianz, donde las catástrofes naturales ocupan este año el quinto puesto, manteniendo una presencia constante en la clasificación anual de riesgos empresariales.
La resiliencia, un factor clave ante la prevención
Desarrollar la resiliencia frente a riesgos de este tipo no es algo prescindible, sino que debe figurar en la agenda de cualquier empresa con activos expuestos en zonas de alto riesgo. Sin embargo, abordar este riesgo requiere algo más que la planificación de escenarios tradicional: los nuevos enfoques que aprovechan la inteligencia artificial son capaces de identificar vulnerabilidades físicas con antelación, lo que permite una mitigación proactiva del riesgo para desarrollar la resiliencia.
Thomas Lillelund, CEO de Allianz Commercial
“Las tormentas convectivas severas siguen considerándose a menudo un “riesgo secundario”, pero sus pérdidas acumuladas rivalizan ahora —y en ocasiones superan— a las de riesgos primarios como los huracanes. Esta realidad pone de relieve la urgente necesidad de que las empresas reevalúen su exposición al riesgo y refuercen la resiliencia operativa mediante medidas proactivas y basadas en información local que limiten tanto los daños físicos como las interrupciones”.
Las pérdidas provocadas por tormentas convectivas severas, agravadas por la inflación y la expansión en zonas de influencia
La exposición a las SCS se ha intensificado debido al crecimiento demográfico y al desarrollo en zonas propensas a los riesgos. La rápida urbanización, el envejecimiento de las infraestructuras y los activos, y unas normas de construcción desfasadas con respecto a los riesgos actuales pueden aumentar el riesgo y el valor de las pérdidas.
La limitada extensión territorial y la breve duración de las SCS ocultan su capacidad de destrucción concentrada
Especialmente en regiones densamente pobladas. Lo que las convierte en un factor cada vez más importante de pérdidas económicas y aseguradas. Después del granizo, el viento es la segunda causa principal de pérdidas, principalmente por tornados y derechos. Las tormentas de granizo severas afectan principalmente a los edificios (especialmente a los tejados) y vehículos, que son los principales factores de altas reclamaciones de seguros.
Los daños a los activos físicos causados por el granizo pueden ser extensos
Un granizo del tamaño de una pelota de béisbol puede alcanzar velocidades de hasta 160 km/h o más. Las pérdidas relacionadas con el granizo no solo están aumentando en frecuencia, sino que también están cambiando de carácter. Lo que antes se consideraba un daño material rutinario ahora afecta cada vez más a activos de gran valor, desde flotas de aviones hasta instalaciones solares. Esto eleva la gravedad de las reclamaciones y exige una respuesta diferente, según este análisis de Allianz Commercial.
La inflación ha disparado los costes de reconstrucción y reparación de inmuebles
Un aumento que se ve agravado por las interrupciones en la cadena de suministro, como la escasez de mano de obra cualificada y de materiales. Un claro ejemplo del efecto de la inflación se observa en el caso de la sustitución de tejados, que constituyen un factor significativo en las pérdidas aseguradas por SCS.
José Pedro Gutiérrez, director regional de Patrimoniales en Allianz Commercial
“En España contamos con una ubicación geográfica y una orografía muy diversa, lo que hace que los riesgos asociados a tormentas convectivas severas varíen considerablemente de norte a sur. En los últimos años hemos experimentado varios episodios de este tipo, con una frecuencia e intensidad crecientes, como ocurrió con la DANA que afectó a Valencia en 2024. Si bien en nuestro país disponemos del mecanismo de protección del Consorcio de Compensación de Seguros para este tipo de eventos (con la excepción de los daños provocados por el granizo), la verdadera prioridad debe estar en la anticipación: fomentar la construcción de infraestructuras más resilientes, reforzar los sistemas de gestión de emergencias y avanzar en estrategias eficaces de mitigación. Solo así podremos adaptarnos a un escenario climático cada vez más exigente y reducir el impacto de estos fenómenos en comunidades, empresas y territorio”.
La mitigación de riesgos, una prioridad urgente para las empresas
Las medidas de mitigación para soportar los SCS con daños mínimos variarán en función de la naturaleza de las actividades de la empresa y de los sistemas meteorológicos locales a los que esté sujeta. Un centro de datos situado en el “Corredor de los Tornados” en el centro de EE. UU. necesitará estrategias de resiliencia diferentes a las de un concesionario de automóviles en el norte de nuestro país, zona propensa al granizo.
El análisis de escenarios es esencial para evaluar la exposición al riesgo
Y desarrollar la resiliencia ante peligros climáticos. En lugar de reaccionar ante las pérdidas tras una gran tormenta, las empresas pueden ahora utilizar información respaldada por la IA para identificar puntos débiles en tejados, fachadas o equipos críticos y priorizar mejoras que minimicen los daños futuros. Esto ayuda a las organizaciones a comprender cómo diferentes futuros climáticos podrían afectar a sus activos, operaciones y rendimiento a largo plazo. El análisis de escenarios también puede revelar vulnerabilidades ocultas, identificar posibles puntos de inflexión y mostrar cómo los riesgos pueden cambiar con el tiempo. Este enfoque prospectivo refuerza la toma de decisiones al permitir a las compañías probar opciones de adaptación, centrar las inversiones y diseñar estrategias que sigan siendo eficaces en múltiples condiciones futuras.
Michael Bruch, director global de Servicios de Consultoría en Asesoramiento de Riesgos en Allianz Commercial
“Los modelos de catástrofes tradicionales llevan mucho tiempo teniendo dificultades para captar factores de riesgo específicos de cada propiedad, como el tipo de tejado y el valor de los activos, o los efectos acumulativos de peligros como el granizo en la envolvente de los edificios. A medida que la IA se integra en los procesos fundamentales de riesgo, su beneficio más significativo para los clientes es su capacidad para respaldar estrategias de resiliencia más inteligentes y basadas en datos que se adaptan a los patrones climáticos cambiantes, en lugar de basarse en normas históricas. Un enfoque de gestión de riesgos impulsado por los datos y la IA es el futuro y será esencial para las organizaciones que aspiren a prosperar en un entorno climático cada vez más volátil”.