La DGSFP refuerza el control sobre los seguros de protección de pagos: más transparencia, devoluciones automáticas y vigilancia de comisiones

Sede de la DGSFP en Madrid.

La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones ha publicado una nueva nota de supervisión en la que endurece sus expectativas sobre la comercialización de los seguros de protección crediticia, especialmente aquellos vinculados a préstamos hipotecarios y créditos al consumo. El organismo busca reforzar la protección del cliente y garantizar que estos productos aporten un valor real, en línea con las advertencias previas de EIOPA, la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación.

La iniciativa llega tras detectar prácticas en el mercado que podrían generar conflictos de interés, especialmente en el ámbito del modelo banco-asegurador, donde la distribución de seguros vinculados a financiación es una práctica habitual.

Más información y transparencia en la venta de seguros de protección de pagos

Uno de los ejes clave de la nota es el refuerzo de las obligaciones de información al cliente. La DGSFP exige que aseguradoras y distribuidores proporcionen información clara, suficiente y adaptada al perfil del tomador, especialmente en productos de prima única.

En este sentido, el supervisor obliga a detallar aspectos como la existencia de alternativas a prima periódica, el impacto de financiar la prima —incluyendo el incremento del endeudamiento— y el cuadro de amortización correspondiente. También deberán explicarse de forma clara los derechos de cancelación y de devolución de la prima no consumida  .

Devolución automática de la prima no consumida

La nota introduce una expectativa contundente: la devolución de la prima no consumida deberá realizarse de forma automática en caso de amortización anticipada del préstamo, salvo que el cliente indique lo contrario.

Además, las entidades deberán activar el proceso de manera proactiva y garantizar que el cliente recibe información clara sobre sus derechos, los procedimientos y el cálculo de las cantidades a devolver. El plazo de respuesta no deberá superar los 15 días hábiles desde la comunicación  .

Este punto afecta especialmente a operaciones en las que banco y aseguradora pertenecen al mismo grupo, donde el supervisor exige un mayor nivel de diligencia.

Foco en las comisiones y los conflictos de interés

La DGSFP pone el acento en las políticas de remuneración de los distribuidores, al considerar que determinadas estructuras de incentivos pueden sesgar la recomendación de productos.

En particular, advierte de que los objetivos comerciales no deben prevalecer sobre las necesidades del cliente y exige mecanismos de control que eviten la comercialización sistemática de seguros del propio grupo frente a alternativas más adecuadas.

Asimismo, las entidades deberán informar al cliente de la existencia de productos equivalentes ofrecidos por otras aseguradoras y garantizar que las coberturas propuestas responden realmente a sus necesidades.

“Value for money”: primas ajustadas al riesgo

Otro de los aspectos clave de la nota es la exigencia de que las primas reflejen de forma adecuada el riesgo cubierto y los costes reales del producto.

El supervisor pone el foco en indicadores como la siniestralidad o el porcentaje de siniestros rechazados, que deberán ser monitorizados de forma continua. Si estos indicadores se desvían de los valores esperados, las entidades deberán revisar el producto.

Además, la DGSFP advierte sobre la inclusión de coberturas de escaso valor o exclusiones que limiten significativamente la protección, prácticas que pueden distorsionar el coste del seguro sin aportar beneficios reales al cliente.

Mayor control del modelo banco-asegurador

La nota dedica especial atención al modelo banco-asegurador, donde identifica un mayor riesgo de desalineación entre el coste del producto y el valor percibido por el cliente.

En este contexto, el supervisor exige que las comisiones estén justificadas en función de los costes reales de distribución y no respondan a criterios de rentabilidad global del grupo. Cuando exista una desviación significativa, las entidades deberán justificarla de forma razonada.

Refuerzo de la gobernanza de producto

Por último, la DGSFP insiste en la necesidad de integrar estas expectativas en los procesos de control y gobernanza de producto (POG), tanto en nuevos seguros como en modificaciones relevantes de los existentes.

El objetivo es asegurar que, desde su diseño hasta su comercialización, los seguros de protección crediticia estén alineados con los intereses del cliente y cumplan con los estándares de calidad exigidos por el supervisor.

Un mensaje claro al sector

Aunque la nota no introduce nueva normativa, sí eleva el nivel de exigencia supervisora y anticipa un mayor escrutinio sobre este tipo de productos.

Con este movimiento, la DGSFP refuerza su apuesta por un mercado más transparente y centrado en el cliente, en línea con las tendencias regulatorias europeas, y lanza un mensaje claro al sector: el valor para el asegurado será el principal criterio de evaluación.

También te puede interesar: