
TransUnion identifica a la Generación Z como la más afectada por fraude digital en España, con pérdidas de 1.419 euros entre 18 y 28 años, según análisis de TransUnion.
La Generación Z es la más afectada por fraude digital
Esta es una de las principales conclusiones de un estudio llevado a cabo por TransUnion sobre tendencias de fraude, en el que se han analizado miles de millones de transacciones por parte de la red de inteligencia global de TransUnion y se ha encuestado a 12.370 consumidores en 18 países y regiones.
El estudio de TransUnion resalta que el 26 % de los encuestados en España con una edad comprendida entre los 18 y 28 años afirmó haber perdido dinero debido a transacciones fraudulentas en el ámbito digital (estafas relacionadas con correo electrónico, llamadas online o mensajes de texto), en el último año, con una pérdida mediana de 1.419 euros. De forma global, el 17 % de los consumidores españoles denunció pérdidas medianas de 998 euros.
Los consumidores más jóvenes fueron los más afectados a la hora de perder dinero por fraude; el 39 % de la Generación Z (el 30 % en España) admite haber perdido dinero por fraude digital en el último año, la cifra más alta de cualquier generación.
Redes sociales, plataformas de videojuegos y criptomonedas
El uso mayoritario por parte de este grupo de edad de redes sociales, plataformas de videojuegos y criptomonedas puede influir en la mayor probabilidad a la hora de que pierdan dinero por fraude. Entre los tipos de fraude predominantes sobre los que la Generación Z denunció pérdidas, según el estudio de TransUnion, los patrones principales son aquellos en los que la confianza es clave, como las estafas realizadas por vendedores en sitios legítimos de comercio electrónico (27 %) o las estafas realizadas a través de mulas (26 %). Esto se compara con el 24 % en ambos casos para el total de la población, que también fue la cifra más alta.
Muy de cerca, el 23 % de los consumidores en general denunció haber perdido dinero por estafas de vishing (llamadas telefónicas fraudulentas que inducen a los consumidores a revelar información personal), posiblemente como resultado de la suplantación de empresas legítimas u organizaciones gubernamentales.