
Virginia M. Zamarreño – Ferrer&Ojeda afronta una nueva etapa de crecimiento con el objetivo de elevar su volumen de primas intermediadas hasta los 270 millones de euros en 2027 y superar los 35 millones de euros de ingresos recurrentes. La correduría, que reivindica su condición de grupo de capital familiar y español, combinará crecimiento orgánico con nuevas operaciones corporativas y reforzará su presencia en varios territorios estratégicos.
Durante un encuentro con medios celebrado en Barcelona, Albert Ferrer, director general de Ferrer&Ojeda, explicó que el grupo prevé un crecimiento orgánico de entre el 7% y el 10% en los próximos años y contempla completar cuatro nuevas integraciones antes de 2027.
Actualmente, la correduría supera los 230 millones de euros en primas intermediadas y presenta una tasa de renovación de clientes del 96%, uno de los indicadores que la compañía considera clave para medir la confianza de su cartera.
Objetivo: alcanzar los 270 millones de euros en primas en 2027
La estrategia del grupo contempla elevar el volumen de primas intermediadas desde los más de 230 millones actuales hasta los 270 millones de euros en 2027. Paralelamente, la compañía prevé incrementar sus ingresos recurrentes hasta superar los 35 millones de euros.
Albert Ferrer destacó que este crecimiento se apoyará en una combinación de desarrollo orgánico y operaciones corporativas selectivas, manteniendo una visión a largo plazo.
Cuatro nuevas integraciones y expansión territorial
Ferrer&Ojeda tiene previsto completar cuatro nuevas integraciones en los próximos años. Además, reforzará especialmente su presencia en Madrid, donde está desarrollando un importante plan de inversión y ampliación del equipo, así como en la cornisa cantábrica y en la zona de Levante y Baleares.
Precisamente, la firma anunció recientemente la creación de Ferrer&Ojeda Asociados Baleares junto a una empresa familiar mallorquina, con el objetivo de fortalecer su posicionamiento en las islas.
Un millón de euros anuales en tecnología
La correduría destina alrededor de un millón de euros anuales a innovación y cuenta con un equipo de más de 15 profesionales dedicado a la transformación digital.
Ferre&Ojeda ha desarrollado herramientas propias para la gestión de clientes y siniestros y mantiene una estrategia orientada a mejorar la experiencia del cliente y la eficiencia operativa.
Una cartera diversificada y una tasa de renovación del 96%
Ferrer&Ojeda cuenta con cerca de 250 profesionales y estructura su actividad en cuatro grandes áreas territoriales: Barcelona-Cataluña, Norte, Madrid-Centro-Sur y Levante.
Entre el 65% y el 70% del negocio procede del segmento empresarial, mientras que alrededor del 22% corresponde a clientes particulares y un 10% a instituciones públicas.
Además, la firma continuará impulsando áreas especializadas como salud, previsión social, crédito y caución.
Un modelo independiente y de capital familiar
El presidente de Ferrer&Ojeda, Luis Ferrer, defendió la continuidad de un modelo basado en la independencia accionarial y una visión de largo plazo. Según explicó, la compañía recibió diversas propuestas de compra, pero decidió mantener un proyecto de capital nacional y familiar. “Valía la pena que hubiera un proyecto de capital nacional, no extranjero, y no financiero, basado en otros valores y con vocación de continuidad”, afirmó.
La correduría, que supera los 125 años de trayectoria, se sitúa entre las principales del mercado español y reivindica ser el único grupo de referencia entre los diez primeros operadores del sector con un accionariado 100% familiar y español.