
El sector asegurador mundial alcanza 7,1 billones de dólares en primas en 2025, según Bain & Company, aunque persisten retos estructurales de rentabilidad, acceso y asequibilidad.
Las aseguradoras de todo el mundo registraron un sólido crecimiento de las primas y una mejora de la rentabilidad en 2025. Sin embargo, los buenos resultados del sector responden, en gran medida, a factores coyunturales y ocultan desafíos estructurales que aún siguen sin resolverse, de acuerdo con el nuevo informe Global Insurance Report 2026, elaborado por Bain & Company.
Strong Momentum in Insurance, but Structural Challenges Remain
El estudio estima que el volumen mundial de primas alcanzó los 7,1 billones de dólares en 2025, frente a los 6,7 billones de 2024, lo que supone haber duplicado el tamaño del mercado en apenas quince años, desde los 3,6 billones registrados en 2010. Además, Bain prevé que el crecimiento de las primas durante la próxima década supere el registrado en la anterior en todas las regiones, salvo Sudamérica, y en los principales ramos aseguradores: No Vida, Vida y Salud.
En España, estas tendencias cobran especial relevancia en un contexto marcado por:
- Envejecimiento de la población
- Aumento de los fenómenos meteorológicos extremos
- Creciente exposición a riesgos digitales
Estos factores refuerzan la necesidad de ampliar la protección aseguradora y mejorar la eficiencia del sector.
La rentabilidad también mejoró, especialmente en el ramo de No Vida
Impulsada por el aumento de las primas y en un año relativamente favorable en cuanto a las pérdidas derivadas de catástrofes. No obstante, la firma advierte de que los sólidos resultados, obtenidos por el sector en 2025, no constituyen un indicador fiable de su solidez a largo plazo. Según el análisis de Bain, persisten importantes desafíos estructurales relacionados con la asequibilidad y el acceso al seguro, el limitado retorno económico de las inversiones en tecnología y la creciente competencia a lo largo de toda la cadena de valor, factores que podrían limitar el crecimiento futuro.
La penetración del seguro continúa siendo reducida
Bain señala que la penetración del seguro continúa siendo reducida o se encuentra bajo presión en mercados clave, que la asequibilidad sigue deteriorándose y que los inversores mantienen dudas sobre la capacidad de las aseguradoras para generar un crecimiento sostenido de los beneficios, una vez finalice el actual ciclo favorable. La firma concluye que esta tensión entre la fortaleza del corto plazo y la incertidumbre a largo plazo explica por qué la próxima etapa de crecimiento del sector dependerá de su capacidad para reducir el coste del riesgo.
Bain & Company:
«Las aseguradoras deben aprovechar el buen momento que vive el sector, pero sin confundirlo con una ventaja estructural», afirma Andrew Schwedel, socio de la práctica global de Servicios Financieros de Bain & Company y autor principal del informe. «La próxima etapa de creación de valor en el sector dependerá de: la capacidad de las aseguradoras para reducir el coste del riesgo mediante la prevención de siniestros, un mayor acceso al asesoramiento y a la cobertura aseguradora, la mejora de la productividad gracias a la inteligencia artificial y un uso más eficiente del capital. Las compañías que lo consigan se encontrarán mejor posicionadas para hacer los seguros más asequibles, reducir las brechas de protección y generar un valor más sostenible a largo plazo», añade.
Persisten los desafíos estructurales
Los buenos resultados registrados por el sector en 2025 no resuelven los desafíos estructurales a los que sigue enfrentándose, según Bain. En el ramo No Vida, los seguros se han vuelto menos asequibles para muchos hogares tras varios años de endurecimiento del mercado, que ha impulsado el alza de las primas de los seguros de hogar y automóvil. En seguros de Vida, el acceso al seguro se ha deteriorado debido a la creciente complejidad de los productos y a que los asesores se centran cada vez más en clientes de mayor patrimonio, ampliando así la brecha de asesoramiento, pese a que la necesidad de protección por parte de los consumidores ha aumentado.
Al mismo tiempo, el informe señala que las persistentes brechas de protección en ámbitos como la asistencia sanitaria, la mortalidad, las catástrofes naturales o la ciberseguridad ponen de manifiesto la oportunidad que tienen las aseguradoras de ampliar el acceso al seguro ofreciendo productos más asequibles, accesibles y con mayor valor para los clientes.
La inversión en digitalización aún no se traduce en una mayor eficiencia de costes
Bain también señala que las aseguradoras están acelerando sus inversiones en datos, tecnología e inteligencia artificial, aunque estas todavía no se han traducido en mejoras significativas de la eficiencia operativa a escala sectorial. En la última década, el volumen de primas emitidas prácticamente se duplicó, mientras que la ratio de gastos apenas se redujo en un punto porcentual.
Además, la caída de cerca del 50 % en la contratación de personal entre las 30 mayores aseguradoras de Norteamérica y Europa desde 2022 podría ser un primer indicador de una mayor eficiencia de costes en el futuro. No obstante, Bain advierte de que las ganancias en productividad requerirán algo más que una reducción de plantilla.
Al mismo tiempo, la cadena de valor del seguro está cada vez más fragmentada, a medida que elementos como el balance, la distribución, las operaciones, la prestación de servicios, la tecnología y el capital evolucionan de forma más independiente. El reaseguro continúa creciendo por encima del conjunto del sector, con un aumento del 28 % en el volumen de primas entre 2019 y 2024 —incluidos los sidecars y los insurance-linked securities (ILS, por sus siglas en inglés)—, frente al 24 % registrado por el mercado asegurador en su conjunto. Bain advierte de que, a medida que la cadena de valor del seguro continúa fragmentándose, las aseguradoras tradicionales con un modelo integrado ya no pueden dar por hecho que seguirán concentrando las áreas de negocio con mayor rentabilidad.
Reducir el coste del riesgo, principal factor diferencial para el sector asegurador
De cara a los próximos años, Bain considera que reducir el coste del riesgo será un factor clave para que las aseguradoras refuercen su relevancia y amplíen el mercado.
El informe identifica cuatro grandes palancas para lograrlo:
Gestión de siniestros
Bain calcula que la incorporación de tecnologías de prevención, como el frenado automático de emergencia, los sistemas de rociadores automáticos en viviendas, las soluciones de protección para hogares inteligentes, las técnicas de construcción resistentes a fenómenos meteorológicos extremos y los dispositivos wearables de monitorización de la salud podría reducir entre un 10 % y un 20 % el coste de los siniestros.
Distribución
Las herramientas de inteligencia artificial para asesores y el asesoramiento digital personalizado podrían contribuir a paliar la escasez de profesionales y ampliar el acceso a productos aseguradores más complejos.
Eficiencia operativa
La IA agéntica podría transformar las tareas administrativas y la gestión de siniestros.
Capital
Bain considera que una mayor estandarización permitiría atraer nuevas fuentes de inversión y ampliar la capacidad aseguradora.
El informe también analiza cómo podrían surgir nuevos modelos competitivos en ámbitos como la distribución y el desarrollo de productos, las operaciones y la prestación de servicios, así como la gestión del balance y de los activos.
Tomás Moreno, socio de Bain & Company
«El sector asegurador afronta una oportunidad para crecer no solo aumentando el volumen de primas, sino haciendo los seguros más accesibles y asequibles. Reducir el coste del riesgo mediante la innovación, la inteligencia artificial y la prevención será determinante para impulsar un crecimiento sostenible en los próximos años”.