España ocupa la tercera posición mundial en condiciones para el desarrollo turístico

España ocupa la tercera posición mundial en condiciones para el desarrollo turístico

España obtiene una puntuación de 5,22 sobre 7 en el Travel & Tourism Development Index 2026. Solo Japón y Estados Unidos superan al país, que destaca por la fortaleza de sus infraestructuras aéreas, sus servicios turísticos y sus recursos culturales.


En 2025 se registraron 1.500 millones de llegadas de turistas internacionales, que generaron una contribución de 11,6 billones de dólares a la economía mundial.

Travel & Tourism Development Index (TTDI) 2026

España consolida su posición como referente turístico internacional y se sitúa en el podio de las economías con mejores condiciones para impulsar el sector. Según el Travel & Tourism Development Index (TTDI) 2026, elaborado por el World Economic Forum en colaboración con Zurich Insurance Group, el país ocupa la tercera posición mundial, con una puntuación de 5,22 sobre 7. Solo le superan Japón y Estados Unidos. España se convierte así en la economía europea mejor posicionada del índice, por delante de Francia, Alemania y Reino Unido.

Este índice no mide directamente el número de visitantes

A diferencia de otros indicadores turísticos, este índice no mide directamente el número de visitantes o los ingresos turísticos, sino las condiciones que permiten que el turismo se desarrolle de forma sostenible y resiliente. Entre algunos aspectos se incluye la conectividad, las infraestructuras, los servicios, los recursos naturales y culturales, el entorno empresarial y la capacidad para gestionar los retos asociados al crecimiento turístico.

España mejora su puntuación un 1% respecto a 2024 y un 2,8% frente a 2019

Aunque desciende dos puestos en la clasificación. El país sobresale especialmente por sus infraestructuras turísticas: ocupa la tercera posición mundial tanto en transporte aéreo como en servicios e infraestructuras turísticas, y la sexta en recursos culturales.

Desde la anterior edición, los principales avances se han producido en servicios e infraestructuras turísticas, con una mejora del 15,9%; transporte aéreo, con un 5,9%; y sostenibilidad de la demanda turística, con un 5,1%. Estos resultados ponen de relieve la fortaleza de la conectividad y la oferta turística española, si bien la asequibilidad, la concentración de visitantes y la estacionalidad siguen siendo algunos de los principales desafíos.

España, ante el reto de gestionar el crecimiento turístico

La buena situación de España se produce en un contexto de fuerte expansión del turismo internacional. En 2025 se alcanzó un récord de 1.500 millones de llegadas de turistas internacionales, mientras que la contribución total del sector a la economía mundial ascendió a 10,3 billones de euros, equivalentes a cerca del 10% del PIB mundial, y sostuvo 366 millones de puestos de trabajo.

El crecimiento plantea nuevos retos para los destinos

El informe señala que atraer más visitantes ya no es el único desafío. La presión sobre las infraestructuras, la vivienda, los servicios públicos y los recursos locales hace cada vez más necesario gestionar cómo, cuándo y dónde se concentra la actividad turística.

Este reto afecta especialmente a destinos maduros y de elevada demanda como España. Europa registra las puntuaciones más bajas del índice en el pilar de sostenibilidad de la demanda turística, casi un 12% por debajo de la media global.

La resiliencia, un factor clave para la competitividad de los destinos

El TTDI 2026 pone también el foco en la capacidad de los destinos para anticiparse y responder a las disrupciones. Las tensiones geopolíticas, la volatilidad económica y los fenómenos climáticos pueden afectar rápidamente a las conexiones aéreas, las infraestructuras y la confianza de los viajeros.

El informe entiende la resiliencia no solo como la capacidad de recuperarse después de una crisis, sino como la preparación previa para mantener operativos los sistemas esenciales cuando se produce una disrupción.

Cara Morton, CEO Global Business and Operations de Zurich Insurance Group

“Los destinos que mejor funcionan siguen siendo aquellos que tienen más que ofrecer, pero hoy también importa su capacidad para absorber una perturbación y seguir adelante cuando los vuelos quedan en tierra, llega una ola de calor o fallan los sistemas de los que dependen los viajeros. Vemos esta realidad en todo el sector: los destinos que planifican ante las disrupciones se recuperan más rápido y mantienen la confianza de los viajeros. No se trata solo de una buena gestión del riesgo, sino de una forma de mantener la competitividad”.

El aumento de los costes y la falta de trabajadores condicionan el crecimiento

La evolución de los costes representa otro de los grandes retos para el turismo. Entre 2024 y 2026, la competitividad en precios cayó un 3,1% a escala global, debido a que los costes del combustible, la mano de obra, el alojamiento y la alimentación crecieron por encima de la inflación en numerosos destinos. Al mismo tiempo, desde 2022 la inversión turística no ha avanzado al mismo ritmo que la actividad, una brecha que, según el informe, se mantendrá durante los próximos años.

A este escenario se suma la creciente presión sobre el mercado laboral. En 2035, el sector podría enfrentarse a un déficit de 43 millones de trabajadores, cerca del 16% de la fuerza laboral necesaria para responder a la demanda prevista. La escasez de profesionales y de perfiles con determinadas capacidades podría comprometer la calidad del servicio y ralentizar la adaptación del turismo a los cambios tecnológicos.

Cinco prioridades para avanzar hacia un turismo más resiliente

A partir de sus conclusiones, el informe identifica cinco líneas de actuación prioritarias para las administraciones públicas, los organismos de gestión de destinos y las empresas:

Diversificar la demanda turística por mercados de origen, perfiles de viajeros y temporadas, reduciendo así la dependencia de un único mercado o periodo del año.
Garantizar destinos abiertos, visibles y bien conectados, manteniendo operativos los sistemas de transporte, información y servicios digitales ante posibles disrupciones.

Apostar por el valor frente al precio, a través de la calidad del servicio, experiencias fiables y una inversión sostenida a largo plazo.

Impulsar y visibilizar la prosperidad de las comunidades locales, aliviando la presión sobre los residentes, potenciando los beneficios para el territorio y explicando con claridad la contribución del turismo.

Reforzar las capacidades de los profesionales del sector, mediante la inversión en competencias, retención del talento, productividad y coordinación.

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