
El 34 % de las personas con objetos de valor asegurados desconoce qué bienes incluye su póliza. La valoración y las coberturas del seguro son claves para proteger el patrimonio. Las colecciones de arte y vino requieren instalaciones específicas y un control constante de la temperatura y la humedad.
El 54,3 % de las personas que tienen asegurados objetos de valor no ha revisado en los últimos años si la cantidad cubierta sigue correspondiéndose con su valor actual, según el último estudio elaborado por el Centro de Valores. El 34 % reconoce no saber exactamente qué objetos están incluidos en su póliza.
Estos datos ponen de manifiesto una cuestión relevante en la gestión de este tipo de patrimonio. Contratar un seguro no siempre es suficiente. A medida que una colección evoluciona, también conviene revisar su valoración, las coberturas contratadas y las condiciones en las que se conservan los bienes.
El coste de asegurar objetos de valor en el hogar
A la hora de asegurar joyas, relojes, obras de arte u otros bienes de elevado valor, las compañías pueden tener en cuenta factores como su valoración, el lugar donde se encuentran y las medidas de protección disponibles frente a robos, incendios u otros incidentes.
Disponer de una alarma o una caja fuerte no garantiza que todos los bienes estén cubiertos por su valor íntegro. En determinados casos, puede ser necesario contratar coberturas específicas o instalar sistemas de seguridad adicionales, con el consiguiente coste para sus propietarios.
No todas las viviendas disponen del espacio ni de las condiciones necesarias para conservar determinadas piezas. Una colección de arte o vino puede requerir instalaciones específicas y un control constante de la temperatura y la humedad, cuya inversión y mantenimiento también deben tenerse en cuenta.
El coste real de proteger una colección no depende únicamente de la prima del seguro, sino también de las medidas de seguridad y las condiciones de conservación necesarias para preservar su valor.
El lugar de conservación también influye en la protección
Frente a las soluciones domésticas, los depósitos privados de alta seguridad ofrecen instalaciones diseñadas específicamente para proteger y conservar bienes de alto valor. La vigilancia permanente, los controles de acceso y los sistemas de seguridad especializados permiten reducir determinados riesgos y pueden favorecer condiciones de aseguramiento diferentes, dependiendo de los requisitos y coberturas de cada póliza.
Brian Lavio, presidente de Centro de Valores
“Cuando hablamos de proteger joyas, relojes u obras de arte, solemos pensar en cuánto valen, pero no siempre comprobamos si están asegurados por ese importe ni cuánto cuesta mantenerlos correctamente protegidos. Una misma pieza puede presentar riesgos diferentes dependiendo de dónde se conserve y de las medidas de seguridad disponibles. Por eso, revisar las coberturas y valorar alternativas de conservación profesional es también una forma de gestionar responsablemente el patrimonio”, explica.
Una conservación inadecuada puede provocar daños que reduzcan el valor de determinadas piezas o requieran restauraciones costosas. En el caso del arte o del vino, las condiciones ambientales son especialmente relevantes para evitar deterioros que pueden producirse incluso cuando los bienes permanecen almacenados y protegidos frente a posibles robos.
Por ello, la protección de los bienes de valor debe contemplarse de forma integral, teniendo en cuenta el seguro, la seguridad, el espacio y las condiciones de conservación. Recurrir a instalaciones especializadas puede ser una alternativa para quienes buscan proteger sus objetos sin asumir individualmente toda la inversión necesaria para mantener determinadas medidas de seguridad en casa.
El posible ahorro económico dependerá, en cada caso, del valor de las piezas, las condiciones de aseguramiento y el coste del servicio contratado.