La inflación del 4,9% y la desaceleración del empleo reducen la capacidad de ahorro familiar

La inflación del 4,9% y la desaceleración del empleo reducen la capacidad de ahorro familiar

Sergio Mensaque (Avanza Previsión) analiza el impacto de la inflación del 4,9% y la desaceleración del empleo en el ahorro familiar y la economía doméstica. El avance del IPC y del PIB refleja un escenario de inflación elevada, desaceleración económica y menor dinamismo del mercado laboral en España.


Sergio Mensaque, responsable de Inversiones de Avanza Previsión, analiza la evolución de la economía española e implicaciones de los datos de avance del IPC y del PIB para el ahorro de las familias.

Mensaque advierte de que «la economía española se enfrenta a la combinación de una inflación fuertemente enquistada y un enfriamiento gradual pero evidente en la creación de empleo y en el ritmo del crecimiento trimestral».

Con una inflación general del 4,9% y una subyacente del 3,1%, señala que «mantener una inflación general cercana al 5% y una subyacente por encima del 3% destruye aceleradamente el valor real del ahorro familiar».

Los datos de avance macroeconómico publicados hoy por el INE ofrecen una fotografía preocupante para el tramo final del año

La economía española se enfrenta a la combinación de una inflación fuertemente enquistada y un enfriamiento gradual pero evidente en la creación de empleo y en el ritmo del crecimiento trimestral.

  • El indicador adelantado del Índice de Precios de Consumo (IPC) sitúa su variación anual en el 4,9% en octubre. Repite exactamente el mal dato de septiembre.
  • El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) se sitúa también en el 4,9%.
  • La inflación subyacente se atrincheraba en el 3,1%.

Mantener una inflación general cercana al 5% y una subyacente por encima del 3% destruye aceleradamente el valor real del ahorro familiar.

Para el sector asegurador y de Vida-Ahorro, este escenario impone una enorme presión para articular soluciones financieras capaces de mitigar una pérdida de poder adquisitivo que amenaza con volverse estructural. En el ámbito de la Contabilidad Nacional, el PIB avanzó un 0,6% en el tercer trimestre respecto al periodo anterior, una décima menos que en el segundo trimestre.

Aunque la tasa interanual repuntó levemente hasta el 2,7%, el desglose revela flaquezas:

  • La contribución de la demanda nacional cayó a 2,6 puntos (frente a los 3,5 puntos del trimestre previo).
  • La aportación del sector exterior fue prácticamente nula.

El síntoma más alarmante de la pérdida de dinamismo se observa en el empleo

Los ocupados equivalentes a tiempo completo redujeron su crecimiento interanual al 1,6% (frente al 2,3% del trimestre anterior), mientras que la variación de las horas trabajadas cayó al 2,2% (frente al 2,8%). El motor que sostenía el consumo interno empieza a dar muestras de fatiga.

Más allá de los agregados macroeconómicos y de los cuadros estadísticos del INE, este estancamiento de la inflación en el 4,9% combinado con la desaceleración del empleo tiene consecuencias tangibles en el día a día. Se traduce en un estrechamiento del margen financiero de las familias, que deben hacer frente a costes de vida elevados en un momento en que el dinamismo del mercado laboral empieza a enfriarse.

La persistencia de los precios no es una variable teórica; es un factor real que reduce la capacidad de ahorro, exige ajustes en el presupuesto doméstico y dificulta la planificación económica a medio y largo plazo para una mayoría de ciudadanos.

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