Allianz Research analiza la brecha de ingresos de género desde el salario hasta la pensión

Allianz Research analiza la brecha de ingresos de género desde el salario hasta la pensión

Allianz Research analiza la brecha de ingresos de género en 14 países de la OCDE a lo largo de tres generaciones. En España, la desigualdad de ingresos vitales se sitúa en el 7,4 % para las personas nacidas en 2025.


Con motivo del Día Internacional de la Mujer, Allianz Research publica el estudio “Cerrar la brecha de ingresos de género: del salario a la pensión”.

El análisis abarca 14 países de la OCDE y tres generaciones: las nacidas en 1975, 2000 y 2025. Su mensaje principal es claro: las mujeres han logrado avances sustanciales en ingresos a lo largo de la vida durante las últimas cinco décadas. Sin embargo, su ingreso total a lo largo del ciclo vital sigue siendo significativamente inferior al de los hombres y, si persisten las tendencias estructurales actuales, el ritmo de convergencia se ralentizará de forma notable.

Cerrar la brecha de ingresos de género: del salario a la pensión

“Nuestro estudio adopta una visión integral de los ingresos a lo largo de la vida: desde los primeros salarios hasta los ingresos por ahorro e inversión y las pensiones. En el caso de España, la brecha total de ingresos de género se sitúa en el 7,4 % para las personas nacidas en 2025. Se trata de una evolución global muy positiva”, afirma Ludovic Subran, Chief Investment Officer y Economista Jefe de Allianz.

La brecha de ingresos a lo largo de la vida ha descendido del 13,0 % para las personas nacidas en 1975 al 4,9 % para la generación de 2000. “Para la generación nacida en 2000, esto significa que una mujer de 26 años hoy puede esperar ganar de media aproximadamente 126.000 euros menos a lo largo de su vida que un hombre de la misma edad, en términos nominales, considerando salarios, ahorro e ingresos por pensión”, añade.

España ocupa el tercer puesto entre los 14 países analizados

Mientras que Suecia se encamina a más que cerrar la brecha de ingresos a lo largo de la vida (-2,4 %) a largo plazo, Suiza, en el extremo opuesto, prevé registrar la mayor brecha, con un 32,1 %.

La estructura de la brecha en España es singular

Aunque los ingresos laborales generan una disparidad considerable —representando el 122,4 % de la brecha total—, los ingresos por pensiones compensan una parte sustancial (-28,3 %), mientras que los ingresos por inversión contribuyen solo de forma marginal (6,0 %). España es, por tanto, uno de los pocos países donde los derechos de pensión actúan como un elemento igualador neto, contrarrestando las diferencias del mercado laboral y manteniendo relativamente baja la desigualdad total a lo largo de la vida.

La dinámica del mercado laboral también favorece la convergencia

Las tasas de participación son relativamente elevadas y la brecha se está reduciendo (71,8 % en mujeres frente a 79,9 % en hombres), con previsión de que continúe esta tendencia. El empleo a tiempo parcial sigue siendo más frecuente entre las mujeres, pero la diferencia es moderada en comparación internacional y se prevé que disminuya. Entre las personas de 25 a 49 años, el 19,8 % de las mujeres trabaja a tiempo parcial frente al 5,7 % de los hombres; para 2100, se proyecta que esta diferencia se reduzca de manera significativa (15,6 % frente a 11,5 %). En varios grupos de edad, las tasas de empleo parcial femenino disminuyen mientras que las masculinas aumentan, reduciendo las disparidades en intensidad laboral.

La evolución salarial refuerza esta trayectoria

En el empleo a tiempo completo, los salarios por hora ya se aproximan a la paridad y se prevé que las mujeres superen a los hombres con el tiempo. En el empleo a tiempo parcial, se espera que las mujeres ganen más por hora que los hombres a partir de 2046. Las horas trabajadas entre empleados a tiempo completo y parcial son actualmente similares entre géneros.

Una perspectiva anual confirma la sólida senda de convergencia

La brecha anual de ingresos laborales en España ha descendido del 27,7 % en 2000 al 12,7 % en la actualidad y se prevé que se reduzca hasta alrededor del 3 % en 2100. España representa así uno de los casos más claros en los que las mejoras estructurales del mercado laboral, combinadas con el diseño del sistema de pensiones, se traducen en una casi igualdad de ingresos de género a lo largo del ciclo vital.

Katharina Utermöhl, responsable de Investigación Temática y de Políticas en Allianz Research

“Cerrar las brechas de ingresos de género restantes requiere cambios estructurales a lo largo de todo el ciclo económico vital. Los responsables políticos deben establecer incentivos que fomenten aún más el empleo a tiempo completo entre las mujeres. Al mismo tiempo, las mujeres deben estar plenamente preparadas para beneficiarse de las futuras ganancias de productividad, lo que exige abordar la brecha del 16 % en la adopción de IA en el trabajo. Para impulsar la creación de riqueza a largo plazo, comenzar a ahorrar e invertir desde etapas tempranas —aprovechando el poder del interés compuesto— es igualmente esencial, mientras que reforzar la educación financiera puede aumentar los rendimientos de inversión femeninos hasta en 1,5 puntos porcentuales al año».

También te puede interesar: