
Arrenta Sabseg advierte de que una mala gestión del vencimiento de los denominados “contratos de alquiler COVID” puede provocar su prórroga automática hasta tres años, manteniendo rentas hasta un 40% por debajo del precio actual de mercado.
Según el análisis de la compañía, en España existen actualmente 1.280.000 contratos de alquiler firmados durante la pandemia, de los cuales 630.000 vencen a lo largo de 2026. El problema es que aproximadamente la mitad de los propietarios desconoce los requisitos legales necesarios para evitar su renovación automática.
La primera tanda de estos contratos corresponde a arrendamientos suscritos en 2021, con precios ajustados al mercado de entonces y actualizaciones anuales vinculadas al IPC. Desde entonces, el mercado ha experimentado incrementos de entre el 30% y el 40%, lo que ha llevado a muchos propietarios a plantearse su finalización para poder actualizar la renta.
“El contrato debe finalizarse para actualizar el precio del arrendamiento al mercado, incluso con el mismo inquilino”, subraya Mercedes Robles, directora general de Arrenta Sabseg.
Protocolo para evitar la prórroga automática
Con el objetivo de orientar a los propietarios y promover una correcta cultura del alquiler, la entidad ha presentado un Protocolo de Vencimiento del Contrato de Alquiler COVID en su espacio formativo “Campus”, en colaboración con García Pi Abogados.
La abogada especializada en arrendamientos Ana Barriga, responsable de la formación, detalla cuatro aspectos clave que deben cumplirse estrictamente:
1. Notificación con cuatro meses de antelación
El propietario debe comunicar la no prórroga del contrato con al menos cuatro meses de antelación al vencimiento. Si se notifica fuera de plazo, el contrato se prorrogará anualmente hasta un máximo de tres años, en las mismas condiciones económicas.
Existen dos excepciones:
- Situación acreditada de vulnerabilidad del inquilino, que permite una prórroga adicional de un año.
- Viviendas ubicadas en zonas declaradas tensionadas, donde puede aplicarse una prórroga anual hasta tres años sin necesidad de acreditar vulnerabilidad.
La recuperación de la vivienda para uso propio o de familiares de primer grado solo será posible si esta posibilidad figura expresamente en el contrato.
2. Contenido preciso de la notificación
La comunicación debe incluir:
- Dirección exacta de la vivienda.
- Identificación completa de propietario, arrendatario y avalistas.
- Referencia al contrato, con fechas de inicio y finalización.
- Manifestación expresa y explícita de la no renovación.
- Fecha, lugar y franja horaria para la entrega de llaves.
Además, debe recordarse la obligación de devolver la vivienda en buen estado y la revisión para la liquidación de la fianza.
3. Medio fehaciente: burofax
El método recomendado es el burofax con acuse de recibo y certificación de contenido, al ser el medio con plena validez probatoria ante un juzgado. No se aconseja el uso de WhatsApp o SMS, al no garantizar la constancia de recepción. En caso de correo electrónico, debe estar previsto contractualmente y contar con confirmación de entrega o lectura.
4. Acta de entrega de llaves
La entrega de llaves debe documentarse mediante acta firmada, clave tanto para la devolución de la fianza como para eventuales reclamaciones por daños, especialmente si existe un seguro de alquiler. En caso de negativa del inquilino a entregar la vivienda, se recomienda acudir a la vía legal y no aceptar pagos posteriores al vencimiento.
Para los contratos de temporada, la notificación de finalización debe realizarse con un mes de antelación.
Arreb¡nta Sabseg alerta del riesgo de pérdida de rentabilidad
Desde Arrenta Sabseg insisten en que una gestión inadecuada puede comprometer seriamente la rentabilidad del inmueble durante varios años. Por ello, recomiendan acudir a la gestión profesional del arrendamiento para evitar errores formales que deriven en prórrogas automáticas no deseadas.
Con más de medio millón de contratos venciendo en 2026, la correcta aplicación de la normativa será determinante para que los propietarios puedan adaptar sus rentas al contexto actual del mercado inmobiliario.