Cinco claves para garantizar la seguridad y el bienestar de tu mascota en 2026

Helvetia Caser identifica cinco claves para garantizar una protección integral de las mascotas y evitar riesgos legales y económicos.

La protección de los animales de compañía se ha convertido en una prioridad creciente en los hogares españoles. Actualmente, en España conviven más de 9 millones de perros y cerca de 6 millones de gatos, una cifra que no ha dejado de aumentar en la última década y que consolida a las mascotas como un miembro más de la familia.

A este fenómeno se suma un marco normativo más exigente tras la entrada en vigor en 2023 de la Ley de Bienestar Animal, que refuerza las obligaciones de los propietarios y eleva el nivel de responsabilidad sobre la seguridad, la salud y la convivencia.

Además, los gastos asociados a la tenencia responsable de mascotas no son menores: mantener a un perro o un gato puede superar fácilmente los 1.000 euros anuales, incluyendo alimentación, revisiones veterinarias y posibles tratamientos médicos. En este contexto, Helvetia Caser ha identificado cinco claves fundamentales para garantizar una protección integral de las mascotas y evitar riesgos legales y económicos.

1. Conocer las obligaciones que establece la Ley de Bienestar Animal

La normativa vigente introduce requisitos que todo propietario debe cumplir. Entre los principales destacan:

  • Identificación obligatoria mediante microchip.
  • Inscripción en el registro autonómico correspondiente.
  • Restricción de la venta de perros, gatos y hurones exclusivamente a criadores registrados, prohibiendo su comercialización por internet.
  • Creación del denominado Listado Positivo de animales de compañía, que excluirá especies exóticas o potencialmente peligrosas (pendiente de desarrollo reglamentario).
  • Implantación futura de un curso obligatorio para propietarios de perros, gratuito y de validez indefinida.
  • Límites al tiempo que un animal puede permanecer solo en casa: 24 horas en perros y 72 horas en gatos.

Estas medidas buscan reducir el abandono, mejorar la trazabilidad de los animales y fomentar una tenencia responsable.

2. Contar con un seguro de Responsabilidad Civil para mascotas

La responsabilidad por los daños que cause una mascota recae siempre en su propietario. Aunque la Ley de Bienestar Animal contempla la obligatoriedad futura de un seguro de Responsabilidad Civil para perros, actualmente solo es obligatorio en comunidades como Madrid y País Vasco, además de para los perros potencialmente peligrosos en todo el territorio nacional.

Muchas familias confían en la cobertura del seguro de hogar, pero estas pólizas suelen compartir el capital asegurado con otros riesgos domésticos, lo que puede resultar insuficiente ante una reclamación importante.

Los daños por mordeduras o accidentes pueden oscilar entre 300 y 2.000 euros, y superar los 10.000 euros en casos graves. Por ello, los expertos recomiendan contratar un seguro específico para mascotas, que ofrece:

  • Capital exclusivo para Responsabilidad Civil del animal.
  • Cobertura de indemnizaciones.
  • Defensa jurídica y asesoramiento legal.
  • Cumplimiento garantizado de futuras exigencias legales.

3. Garantizar una atención veterinaria adecuada

La salud es uno de los pilares del bienestar animal y también uno de los principales costes para las familias. De media:

  • Un perro genera entre 1.000 y 1.400 euros al año.
  • Un gato, alrededor de 1.000 euros anuales.
  • Los gastos veterinarios habituales oscilan entre 300 y 500 euros, sin contar urgencias o cirugías.

Entre los cuidados esenciales se incluyen:

  • Vacunación obligatoria (rabia en la mayoría de comunidades).
  • Vacunas recomendadas como tos de las perreras o leucemia felina.
  • Desparasitación periódica.
  • Revisiones veterinarias anuales o más frecuentes en animales mayores o con patologías.

Los seguros veterinarios para mascotas permiten cubrir consultas, pruebas diagnósticas, urgencias, vacunaciones y servicios como telemedicina 24 horas, además de facilitar la planificación económica al transformar gastos elevados puntuales en cuotas periódicas.

4. Adaptar los cuidados a la edad del animal

Las necesidades de una mascota cambian con el tiempo. Los perros viven entre 11 y 14 años, y los gatos entre 14 y 18 años. A partir de los:

  • 7-8 años en perros
  • 8-10 años en gatos

se consideran animales sénior, con mayor riesgo de enfermedades crónicas como artrosis, problemas renales o cardiopatías.

En esta etapa se recomienda:

  • Dos revisiones veterinarias al año.
  • Analíticas periódicas de sangre y orina.
  • Seguimiento del peso y ajustes nutricionales.

Cada revisión avanzada puede costar entre 80 y 150 euros, por lo que contar con cobertura veterinaria resulta especialmente relevante en edades avanzadas.

5. Planificar qué ocurrirá si el propietario no puede cuidar de su mascota

La protección integral también implica prever situaciones excepcionales. Algunas pólizas incluyen la cobertura de:

  • Estancia en residencias para animales si el dueño es hospitalizado o sufre una incapacidad temporal.

De este modo se garantiza que la mascota reciba atención adecuada incluso cuando su propietario no pueda hacerse cargo directamente.

Eso sí, conviene revisar las condiciones, ya que servicios como adiestramiento o etología no suelen estar incluidos en estas coberturas.

Una planificación responsable que protege a toda la familia

El crecimiento del número de mascotas, el endurecimiento de la normativa y el aumento de los costes veterinarios convierten la prevención y el aseguramiento en elementos clave de la tenencia responsable.

Conocer la legislación, contratar un seguro adecuado y planificar los cuidados a largo plazo no solo mejora la calidad de vida de los animales, sino que protege la estabilidad económica y legal de sus propietarios.

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