
Para viajar seguro durante Semana Santa, Allianz Partners recomienda comprobar frenos, neumáticos y luces ante la previsión de alto tráfico de la Dirección General de Tráfico.
La Dirección General de Tráfico (DGT) prevé alrededor de 16 millones de desplazamientos por carretera para esta Semana Santa. La primera operación salida se espera durante el primer fin de semana de marzo, del 27 al 29, y la segunda y más importante, del 1 al 5 de abril, incluyendo la operación retorno durante el fin de semana.
José María Moreno, responsable comercial de Movilidad y Asistencia en Carretera de Allianz Partners España
“Antes de empezar un viaje largo por carretera, es fundamental revisar el estado de nuestro vehículo para intentar minimizar cualquier posible imprevisto durante el trayecto. El mantenimiento de nuestro coche es fundamental para garantizar nuestra seguridad en carretera”.
Recomienda seguir los siguientes consejos:
- Revisar el sistema de aire acondicionado para mantener una temperatura correcta en el interior de la cabina.
- Comprobar que el limpiaparabrisas funciona correctamente y, si no fuera así, cambiar las escobillas para garantizar la correcta visibilidad.
- Asegurarse de que los neumáticos no estén desgastados y que su presión se corresponda con la carga que lleve el vehículo.
- Revisar el funcionamiento del sistema de refrigeración para evitar un sobrecalentamiento del motor.
- Comprobar los frenos y amortiguadores; asegurarse de que no chirrían al frenar.
- Revisar el nivel de aceite del motor, ayudándose de la varilla indicadora.
- Asegurarse de que las luces se encienden correctamente.
- Cuidar la batería del coche para garantizar el funcionamiento del motor de arranque.
Si las vacaciones de Semana Santa coinciden con lluvias intensas, recuerda evitar atravesar tramos inundados, ya que la profundidad y la fuerza del agua pueden ser engañosas y peligrosas. Si el agua cubre parte de la rueda, ya estás en riesgo. A partir de 15 cm de altura de agua, el coche puede perder la adherencia y el control. De hecho, con 30 cm de agua, se pierde el control total del vehículo. En estos casos, abandona el coche de inmediato. Y, lo más importante, no confiarse: aunque conozcas el camino, las corrientes pueden haber modificado completamente el terreno.