
Las grúas pirata se hacen pasar por asistencia en carretera legítima y aprovechan la vulnerabilidad del conductor para realizar traslados no solicitados y cobros abusivos.
RACE recuerda a los conductores la existencia de una estafa vinculada a la actuación de las denominadas “grúas pirata”. Vehículos no autorizados que se presentan como servicios de asistencia en carretera y que pueden provocar importantes perjuicios económicos a los usuarios además de ofrecer un servicio de menor calidad al no intentar la resolución de la incidencia en el lugar y limitar su actuación al simple traslado del vehículo.
Se trata de una tipología de estafa que afecta a conductores y que se produce cuando, tras una avería o accidente, un vehículo de asistencia no solicitado y ofrece ayuda al conductor sin haber sido activado por su compañía de asistencia.
Las balizas V16
La implantación de las balizas V16 ha conllevado la generalización de sistemas de geolocalización de incidencias y la creación de mapas públicos de tráfico, que, aun
teniendo como objetivo mejorar la seguridad vial, pueden ser utilizados de forma
indebida por operadores no autorizados para localizar situaciones de vulnerabilidad.
Una estafa que se aprovecha de la urgencia
Estas actuaciones se apoyan en la situación de estrés y vulnerabilidad en la que se
encuentra el conductor cuando sufre una incidencia en carretera. En muchos casos, estos vehículos imitan la imagen de servicios legítimos y presionan al usuario para retirar el vehículo con rapidez, trasladándolo posteriormente a talleres no concertados y
exigiendo pagos desproporcionados por la intervención realizada.
Recomendaciones del RACE para evitar esta estafa
Solicitar siempre la asistencia contratada bien sea con un club de automovilistas, compañía aseguradora, fabricante del coche o empresa de renting o alquiler.
No realizar ningún pago por adelantado en carretera por servicios que estén incluidos en la asistencia contratada.
Antes de aceptar la intervención, preguntar al conductor de la grúa por los costes del servicio. En caso de no ser gratuito, confirmarlos previamente con la compañía de asistencia.
Esperar a que se confirmen los datos del servicio que va a acudir. La mayoría de
las compañías de asistencia envía confirmación mediante SMS o seguimiento en
tiempo real en sus apps.
Desconfiar de cualquier grúa que se ofrezca sin haber sido solicitada previamente.
Comprobar la identificación del conductor y del vehículo antes de permitir la intervención.
No firmar ningún documento ni autorizar el traslado si no se tiene la certeza de que el servicio ha sido activado por la compañía de asistencia.
Ante cualquier duda, contactar directamente con la compañía de asistencia antes de autorizar ninguna actuación.