El riesgo de terrorismo evoluciona a nivel global mientras el seguro mantiene su estabilidad

El riesgo de terrorismo evoluciona con nuevas amenazas como el ciberterrorismo, mientras el mercado asegurador se mantiene estable, según Marsh.

El riesgo de terrorismo continúa transformándose en un contexto internacional marcado por la inestabilidad geopolítica, el auge del ciberterrorismo y la diversificación de amenazas. A pesar de este escenario, el mercado asegurador especializado mantiene su solidez, según el último informe de Marsh.

El Global Terrorism Risk Insurance Report 2026 pone de relieve la creciente complejidad del riesgo, así como el papel clave de las alianzas público-privadas para garantizar la cobertura y la estabilidad económica.

Nuevas amenazas: del terrorismo tradicional al ciberterrorismo

El informe destaca que el terrorismo ha evolucionado desde estructuras jerárquicas hacia redes descentralizadas que emplean múltiples tácticas, entre ellas:

  • Ciberataques a infraestructuras críticas
  • Violencia política
  • Uso potencial de materiales NBCR (nucleares, biológicos, químicos y radiológicos)

Eventos recientes, como ataques de baja complejidad pero alto impacto —incluidos atropellos masivos o agresiones armadas— evidencian el alcance humano y económico de estas amenazas. Al mismo tiempo, el ciberterrorismo emerge como un riesgo capaz de paralizar cadenas de suministro y generar disrupciones globales inmediatas.

Un mercado asegurador resiliente y con alta capacidad

A pesar de este entorno, el mercado de seguros de terrorismo se mantiene estable. Según el informe, las aseguradoras y reaseguradoras ofrecen capacidades por riesgo de entre 1.000 y 4.000 millones de dólares, dependiendo de la ubicación y la exposición.

Además, el capital combinado del mercado asegurador y reasegurador en Estados Unidos se sitúa en torno a 1,2 billones de dólares, lo que refuerza la capacidad del sector para absorber eventos de gran magnitud.

El papel clave de las alianzas público-privadas

Uno de los pilares de esta estabilidad es el programa estadounidense TRIPRA (Terrorism Risk Insurance Program Reauthorization Act), que proporciona respaldo gubernamental al mercado y cuya vigencia actual se extiende hasta finales de 2027.

Tarique Nageer, asesor de colocación de riesgos de terrorismo en Marsh Risk Consulting, señala que “el agravamiento de las tensiones geopolíticas está dando lugar a un panorama de amenazas terroristas cada vez más complejo y cambiante que difumina las fronteras entre terrorismo, violencia política y protestas sociales”.

El experto añade que “TRIPRA ha sido fundamental para mantener la estabilidad del mercado y su renovación es clave para seguir ofreciendo soluciones adaptadas a las nuevas vulnerabilidades empresariales”.

Un ecosistema global más equilibrado

Desde el ámbito del reaseguro, Emil Metropoulos, responsable del Centro de Excelencia en Terrorismo de Guy Carpenter, destaca el valor de la colaboración institucional:

“Las alianzas público-privadas conforman un ecosistema más equilibrado y sostenible que mitiga el riesgo sistémico, fomenta la confianza en el mercado y amplía la protección disponible para los asegurados”.

Según Metropoulos, este enfoque no solo reduce el impacto financiero de los atentados, sino que refuerza la resiliencia de empresas, trabajadores y comunidades frente a amenazas cada vez más complejas.

Un riesgo en transformación permanente

El informe concluye que el terrorismo ya no puede entenderse como un riesgo aislado, sino como un fenómeno interconectado con factores geopolíticos, tecnológicos y sociales.

En este contexto, la combinación de soluciones aseguradoras, capacidad de capital y cooperación público-privada será determinante para afrontar un riesgo en constante evolución.

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