Incendios forestales, tormentas e inundaciones provocan el 92% de las pérdidas en 2025

Incendios forestales, tormentas e inundaciones provocan el 92% de las pérdidas en 2025

Los incendios forestales, las tormentas y las inundaciones provocaron el 92% de las pérdidas aseguradas globales por catástrofes naturales en 2025, según Swiss Re Institute.


Los riesgos secundarios marcaron la evolución de las catástrofes naturales en 2025

Los incendios forestales de Los Ángeles generaron pérdidas aseguradas récord cercanas a los 40.000 millones de dólares, mientras que las tormentas convectivas severas (SCS) —incluyendo granizo y vientos intensos— provocaron 51.000 millones de dólares en pérdidas. El año también estuvo condicionado por la ausencia de grandes huracanes con impacto en Estados Unidos, lo que contribuyó a que las pérdidas aseguradas globales se situaran por debajo de la tendencia a largo plazo. Aun así, el crecimiento estructural de las pérdidas se mantiene, con tasas anuales del 5% al 7%, lo que subraya la importancia de reforzar las estrategias de adaptación y mitigación para garantizar la asegurabilidad y reducir las brechas de protección.

Balz Grollimund, director del departamento de Riesgos Catastróficos

“Las pérdidas por catástrofes naturales registradas en 2025, que se sitúan por debajo de la tendencia, responden a una variabilidad favorable y no a una reducción del riesgo subyacente. Si se retomaran los niveles normales a largo plazo, las pérdidas podrían alcanzar los 148.000 millones de dólares en 2026. Según nuestro escenario modelizado, las pérdidas aseguradas podrían incluso alcanzar los 320.000 millones de dólares en 2026. La tendencia al alza es estructural y resulta clave identificar sus impulsores para gestionar mejor los riesgos antes de que se materialicen las pérdidas.”

Urs Baertschi, director ejecutivo de Reaseguros de Daños y Accidentes

“Un año de pérdidas máximas podría duplicar los niveles recientes y superar los 300.000 millones de dólares. La concienciación sobre el riesgo, junto con la adaptación, la mitigación y una adecuada cobertura aseguradora y reaseguradora, es fundamental para reforzar la resiliencia de la sociedad. Nos protegemos contra los riesgos máximos absorbiendo los eventos de baja frecuencia y alta gravedad que pueden convertir rápidamente un año tranquilo en un año con pérdidas récord.”

Las pérdidas aseguradas globales por catástrofes naturales alcanzaron los 107.000 millones de dólares en 2025

Una cifra inferior a la tendencia a largo plazo, pero aún elevada debido a la alta frecuencia de eventos en zonas densamente urbanizadas y de alto valor. Los incendios forestales de Los Ángeles constituyen el mayor siniestro por incendios registrado en los archivos de Sigma, con 40.000 millones de dólares en pérdidas aseguradas. Por su parte, 2025 fue el tercer año más costoso en cuanto a tormentas convectivas severas, con 51.000 millones de dólares en pérdidas globales, solo por detrás de 2023 y 2024. En contraste, las pérdidas aseguradas por inundaciones se situaron muy por debajo de la media, con 3.400 millones de dólares, frente a los 15.400 millones registrados como promedio en los cinco años anteriores.

El crecimiento de la exposición sigue impulsando las pérdidas

Según los datos de pérdidas aseguradas de Sigma, entre 1970 y 2025, el aumento de la exposición supone más del 80% del incremento global a largo plazo de las pérdidas aseguradas relacionadas con el clima.

En América del Norte

El crecimiento está impulsado principalmente por incendios forestales y tormentas convectivas severas, con un aumento anual del 14% en pérdidas por incendios. En Europa, más de la mitad del crecimiento de las pérdidas aseguradas se debe a las tormentas convectivas severas, con una tasa estimada del 10% anual. En Asia, el crecimiento está dominado por las inundaciones, mientras que en Oceanía/Australia, las pérdidas se reparten entre tormentas convectivas e inundaciones.

Los ciclones tropicales

Siguen siendo el principal factor que contribuye al nivel medio anual global de pérdidas a largo plazo, mientras que los SCS son el principal factor individual del crecimiento histórico de las pérdidas aseguradas (con una contribución del 38 %). Los incendios forestales, a pesar de presentar las tasas de crecimiento más elevadas, contribuyen en torno al 20%, debido a los niveles de pérdidas históricamente más bajos. Las inundaciones representan aproximadamente el 10 % del crecimiento global de las pérdidas aseguradas.

Intensificación de los fenómenos naturales

Sin embargo, en determinadas regiones, el aumento de la exposición ya no explica por sí solo el crecimiento de las pérdidas. La intensificación de los fenómenos naturales y los cambios en la vulnerabilidad están adquiriendo un peso creciente. En América del Norte, el prolongamiento de las temporadas de incendios y los cambios en los patrones climáticos agravan el riesgo. En Europa, donde las pérdidas por tormentas convectivas crecen con mayor rapidez, menos de la mitad del incremento puede explicarse únicamente por la exposición, lo que apunta a factores adicionales como cambios en las características de las tormentas y en la vulnerabilidad.

La brecha de protección sigue siendo un reto

Las pérdidas económicas globales por catástrofes naturales ascendieron a 220.000 millones de dólares en 2025, de las cuales aproximadamente el 49% estaban aseguradas, el porcentaje más alto registrado por Sigma. A pesar de ello, la brecha de protección sigue siendo significativa, especialmente en economías emergentes, donde entre el 80% y el 90% de las pérdidas no están cubiertas por seguros, lo que subraya la necesidad de combinar una mayor adaptación y gestión de riesgos con una cobertura de seguros más amplia y accesible.

Jérôme Jean Haegeli, director del Swiss Re Institute y economista jefe del Grupo,

“El crecimiento de las pérdidas responde a una realidad clara: cada vez hay más activos de mayor valor en zonas expuestas y los costes de reconstrucción han aumentado. Además, el análisis de sigma sugiere que, en algunos riesgos y regiones, los fenómenos naturales y la vulnerabilidad evolucionan más rápido de lo que explica la exposición. Por ello, la adaptación y la mitigación del riesgo son clave para mantener la viabilidad y asequibilidad del seguro y reducir la brecha de protección.”

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