La detección precoz de deficiencias en la salud auditiva evita retrasos en el aprendizaje

salud auditiva

Con motivo del Día Mundial de la Audición (el 3 de marzo), los especialistas de Sanitas advierten sobre la importancia de cuidar la salud auditiva desde las primeras etapas de la vida.


Según los datos publicados en 2022 por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España hay 1.230.000 personas con una discapacidad auditiva, una cifra que evidencia la dimensión de la situación y la necesidad de reforzar las estrategias de prevención.

Dra. Blanca Núñez

“La pérdida auditiva no solo afecta a la capacidad de oír. Puede condicionar el desarrollo del lenguaje en la infancia, el rendimiento académico y la integración social, así como influir en la calidad de vida y la salud emocional a lo largo de los años. Además, cuando no se detecta de forma precoz, puede generar retrasos en la adquisición del habla y dificultades de aprendizaje”.

Por esta razón, detectar cualquier alteración desde los primeros días de vida es fundamental. En nuestro país, una de las herramientas clave para lograrlo es el cribado auditivo neonatal, una prueba universal que se realiza a todos los recién nacidos antes del alta hospitalaria. Esta prueba es sencilla, rápida y permite identificar posibles dificultades auditivas de manera temprana, de modo que los niños puedan recibir la atención y el seguimiento que necesitan desde el inicio.

Mediante técnicas como las fotoemisiones acústicas o los potenciales evocados auditivos automatizados

Los profesionales evalúan la respuesta del sistema auditivo incluso cuando el bebé no presenta síntomas aparentes. Si se detecta alguna alteración o el recién nacido corresponde a un grupo de riesgo por patología propia o antecedentes familiares, activa un protocolo de confirmación diagnóstica y seguimiento especializado.

“La clave no es solo detectar, sino hacerlo a tiempo para iniciar cuanto antes la intervención adecuada, ya sea seguimiento, tratamiento médico o adaptación protésica. Tras el cribado neonatal, la vigilancia auditiva continúa siendo fundamental durante los primeros años de vida. “Infecciones de repetición, acumulación de secreciones en el oído medio o determinadas patologías pueden provocar pérdidas auditivas transitorias o permanentes”, señala la Dra. Núñez.

Señales que pueden indicar dificultades auditivas

Retraso en la aparición de las primeras palabras. El niño tarda más de lo habitual en comenzar a hablar porque no escucha con claridad los sonidos, por lo que no puede imitarlos correctamente.

Falta de reacción a sonidos intensos o al propio nombre. La ausencia de respuesta a sonidos fuertes o a su propio nombre puede sugerir dificultades para oír.

Dificultad para seguir instrucciones sencillas. Cuando no responde correctamente a órdenes sencillas, o necesita que se repitan varias veces, puede deberse a que no escucha todas las palabras con claridad.

Tendencia a subir en exceso el volumen de dispositivos electrónicos. Subir el volumen de la televisión, tablet o teléfono móvil puede ser una forma de intentar compensar la falta de percepción auditiva.

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