
La Fundación Mutua Madrileña ha impulsado la remodelación de la Unidad de Rehabilitación y Terapia Ocupacional Pediátrica del Hospital Universitario La Paz, en Madrid, dentro de su programa de humanización de espacios hospitalarios destinados a niños y adolescentes. La nueva área ha sido visitada este lunes por la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, y por el presidente del Grupo Mutua y de la Fundación Mutua Madrileña, Ignacio Garralda.
Cada año, alrededor de 4.000 niños y niñas acuden de forma recurrente a consulta o a sesiones terapéuticas en esta unidad del hospital madrileño, una de las zonas más emblemáticas del complejo materno-infantil por compartir espacio con La Pajarera, el área lúdica donde los menores ingresados realizan actividades educativas y recreativas.
El proyecto forma parte de la línea de humanización hospitalaria que la Fundación Mutua Madrileña puso en marcha hace tres años, coincidiendo con su 20 aniversario, con el objetivo de transformar los espacios asistenciales pediátricos en entornos más amables, accesibles y adaptados al bienestar emocional de los pacientes y sus familias.
Reforma integral del área terapéutica
La actuación se ha desarrollado en una superficie de 500 metros cuadrados en la que trabajan diariamente más de 20 profesionales, entre fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y maestros que atienden a los menores hospitalizados.
La intervención ha reorganizado y mejorado diferentes espacios clave de la unidad. Entre ellos destaca la sala de tratamiento de rehabilitación, que ha pasado de ser un espacio diáfano a dividirse en cuatro áreas independientes, lo que permite garantizar una mayor intimidad para los pacientes y mejorar la concentración durante las terapias.
También se han modernizado las consultas de rehabilitación infantil para optimizar el trabajo de los profesionales sanitarios y se ha creado una nueva sala de estimulación sensorial destinada a la atención individualizada de niños con trastornos del espectro del autismo (TEA). Este espacio ha sido diseñado con iluminación cálida y mobiliario adaptado para favorecer la calma y la concentración.
Además, el proyecto ha incluido la reforma del aula hospitalaria, ahora redistribuida en dos zonas de trabajo diferenciadas para los 14 docentes que desarrollan su actividad en el hospital, así como la renovación del vestíbulo de espera, que incorpora una zona de juegos alrededor del patio central, recientemente ajardinado.
Un recorrido visual inspirado en las aves
El diseño del proyecto, desarrollado por el estudio PlayOffice para la Fundación Mutua Madrileña, ha dotado a la unidad de una identidad visual propia vinculada al concepto de “La Pajarera”, uno de los espacios más conocidos del hospital infantil.
De este modo, todo el recorrido por la unidad está inspirado en el mundo de las aves, presente en la señalética y en diferentes elementos gráficos. La rampa de acceso se ha transformado en una especie de galería ornitológica en la que los niños pueden reconocer aves a tamaño real, mientras que las consultas se han diseñado como “casitas” o “palomares”, utilizando colores suaves, materiales cálidos y soluciones acústicas que contribuyen a generar un ambiente más confortable.
Estos cambios buscan reducir la ansiedad de los menores, facilitar la comunicación con el personal sanitario y mejorar tanto la experiencia de las familias como las condiciones de trabajo del equipo clínico.
Cuarto proyecto de humanización hospitalaria de Fundación Mutua Madrileña
La remodelación del Hospital Universitario La Paz se suma a otras tres actuaciones realizadas por la Fundación Mutua Madrileña en hospitales públicos de la Comunidad de Madrid: la Unidad de Terapias Funcionales del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, la zona de consultas externas de Psiquiatría Infantil del Hospital Universitario Ramón y Cajal y la Unidad de Hospitalización Breve de Psiquiatría del Hospital 12 de Octubre.
En conjunto, estas intervenciones han supuesto una inversión superior al millón de euros y se enmarcan en un programa que busca mejorar la experiencia asistencial de los pacientes pediátricos y de los profesionales sanitarios, incorporando criterios de sostenibilidad, accesibilidad, eficiencia energética y bienestar emocional en los entornos hospitalarios.