
La reducción de la volatilidad del euríbor en 2025 facilita la previsión en el pago de cuotas, a pesar de que los tipos se mantienen por encima de los registros de 2019. El índice permanece condicionado por unos tipos oficiales anclados en el 2% durante el segundo semestre.
El euríbor ha sido uno de los grandes protagonistas del panorama económico y financiero de 2025. Tras varios ejercicios marcados por una elevada volatilidad y niveles históricamente altos, el principal índice de referencia ha entrado este año en fase de estabilización. Aunque sin llegar a cumplir las expectativas más optimistas que se manejaban en las previsiones de finales de 2024.
La política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) ha sido clave en esta evolución
El parón en las bajadas de los tipos oficiales durante la segunda mitad del año, con el precio del dinero anclado en el entorno del 2%, ha condicionado el comportamiento del euríbor. Se ha movido durante todo 2025 dentro de una horquilla bastante estrecha comprendida entre el 2% y el 2,5%. El índice se mantiene todavía por encima de los niveles previos a la pandemia, aunque ya lejos de los picos registrados en 2023.
Laura Martínez, directora de Comunicación y portavoz de iAhorro
“Estamos ante un euríbor mucho menos volátil que en años anteriores, lo que da más visibilidad al mercado hipotecario, aunque también ha supuesto una cierta decepción para quienes esperaban descensos mucho más acusados”.