
Según el informe Workforce Trends de Adecco, el 90% de los empleados españoles prefiere empresas comprometidas con la sostenibilidad y la responsabilidad social enpresarial frente a las que no lo están.
Así se desprende del informe Workforce Trends del Grupo Adecco
Se han encuestado a más de 37.500 trabajadores de 31 países diferentes (2.000 de ellos en España). Los resultados se estructuran en cuatro ejes: movilidad y evolución del talento, estrategia de fuerza laboral, competir por el mejor talento y recualificación.
Factores que condicionan la relación de las personas con el trabajo
Los trabajadores vuelven a situar sus aspiraciones en el centro de la conversación. En 2022, la confianza de los trabajadores alcanzó niveles históricos en un contexto de fuerte dinamismo del empleo tras la pandemia y en muchos países se vivió con fuerza una gran renuncia. Sin embargo, la posterior incertidumbre económica, las tensiones geopolíticas y la irrupción acelerada de la inteligencia artificial generativa llevaron a muchos profesionales a optar por la estabilidad, posponiendo decisiones de cambio o desarrollo profesional.
Los profesionales recuperan la ambición y demandan oportunidades reales de crecimiento, modelos de flexibilidad adaptados a sus necesidades y trayectorias de desarrollo con propósito.
Mayor transparencia y propuestas laborales relevantes
Las organizaciones están llamadas a implicar a sus equipos en los procesos de transformación, explicando de forma clara cómo estos cambios generan oportunidades y valor tanto para el negocio como para los profesionales. Al mismo tiempo, los propios directivos reconocen la dificultad de adaptar las estrategias de talento al ritmo de la disrupción, con el riesgo de priorizar la tecnología sin una integración plena del factor humano.
La flexibilidad sigue siendo un factor decisivo
El informe señala que las políticas de flexibilidad funcionan mejor cuando se ajustan a necesidades concretas y no cuando se aplican de la misma forma para toda la plantilla.
Con la mirada puesta en los próximos meses, Denis Machuel, consejero delegado del Grupo Adecco, subraya que el momento actual resulta decisivo. “El mundo del trabajo atraviesa un punto de inflexión. Las personas están enviando un mensaje muy claro. Quieren estabilidad, una remuneración justa y oportunidades reales para crecer”, afirma.
“El propósito sigue siendo importante para fidelizar talento, pero hoy se pide seguridad en una etapa de cambio constante. Si ponemos en el centro de la estrategia la estabilidad en el empleo, la capacidad de adaptación de los equipos y la inclusión, no solo respondemos al cambio, también lo lideramos. El futuro será de las organizaciones que lideren con empatía, que escuchen, se adapten y hagan que cada persona se sienta valorada, y de las que inviertan para acompañar a sus equipos y anticiparse a lo que viene”, concluye.
Los valores ESG marcan la evolución del talento
La encuesta muestra que los trabajadores consultados esperan que los compromisos ambientales, sociales y de buen gobierno (ESG) de las empresas se reflejen, ante todo, en su propia experiencia laboral, a través de políticas reales de inclusión, bienestar y propósito. Esta exigencia está redefiniendo las estrategias de talento, ya que los profesionales buscan una relación basada en la confianza y en compromisos mutuos y medibles. Sin embargo, la percepción sobre el impacto social de las organizaciones sigue siendo limitada y persisten desigualdades por género, edad o nivel de responsabilidad, lo que refuerza la necesidad de avanzar hacia entornos de trabajo más inclusivos y orientados al propósito como palanca clave para atraer y fidelizar el talento.
La plantilla se adapta rápido a la IA, pero exige formación útil a mayor velocidad
El 94% de los trabajadores consultados en España está dispuesto a ser flexible para adaptarse al auge de la IA, una cifra que se sitúa entre las tres más altas de todos los países analizados. Aun así, esa predisposición convive con un desajuste relevante en la formación. El 84% afirma que su conocimiento de IA ya supera el nivel de formación que su empresa tiene disponible, también entre las tres cifras más altas del conjunto de países encuestados.
Este resultado se produce en un escenario marcado por la incertidumbre geopolítica, la economía verde y la incertidumbre empresarial.
La retención se decide entre flexibilidad, mejora de habilidades y salario
El 32% de las personas trabajadoras en España percibe que su salario es competitivo frente al de perfiles equivalentes en su empresa o en su sector, por debajo del promedio global (42%). Este dato ayuda a entender por qué la satisfacción con el salario está por debajo de la media, aunque la autonomía para gestionar los horarios se mantenga en niveles similares al promedio global.
Más allá del dato, la permanencia en las empresas se sostiene en tres motivos principales. La flexibilidad, las oportunidades de mejora de habilidades y el salario concentran las razones por las que los trabajadores se quedan en su empleo. En la práctica, se busca más margen para organizar el trabajo y una propuesta que permita crecer profesionalmente, sin dejar de lado el salario.
Más responsabilidad individual y más exigencia de progresión
El 43% de los trabajadores encuestados en España afirma que permanecería en su empresa si se garantizara su progresión profesional, por encima de la media global (33%). Ese interés por avanzar convive con una planificación de carrera más abierta. El 85% dispone de un plan de desarrollo profesional que contempla su carrera más allá de su empresa actual, significativamente por encima de la media global (74%).