
Las tormentas convectivas severas (SCS) han superado a los ciclones tropicales como el riesgo natural más costoso para el sector asegurador en lo que va de siglo, según el último informe Climate and Catastrophe Insight 2026 publicado por Aon, una de las principales firmas globales de servicios profesionales y gestión de riesgos.
El estudio pone de relieve cómo el aumento de eventos climáticos de alta frecuencia y elevada severidad está transformando los patrones de pérdidas a nivel mundial y reforzando la necesidad de que empresas, aseguradoras y administraciones impulsen tanto la resiliencia física como la resiliencia financiera.
260.000 millones en pérdidas económicas en 2025
De acuerdo con el informe, las pérdidas económicas globales por desastres naturales alcanzaron los 260.000 millones de dólares en 2025, el nivel más bajo desde 2015. Sin embargo, las pérdidas aseguradas se mantuvieron elevadas, en 127.000 millones, marcando el sexto año consecutivo por encima del umbral de los 100.000 millones.
Aon atribuye esta divergencia a la concentración de eventos extremos en regiones altamente aseguradas, especialmente en Estados Unidos, mientras que en muchos mercados emergentes más del 50% de los daños siguen sin cobertura, lo que deja a millones de personas y empresas expuestas a importantes riesgos financieros.
Tormentas severas y grandes incendios, protagonistas del año
Entre los principales hallazgos del informe destacan:
- Las tormentas convectivas severas generaron 61.000 millones de dólares en pérdidas aseguradas en 2025, el tercer mayor registro histórico para este tipo de eventos.
- Los seguros cubrieron cerca del 49% de las pérdidas económicas globales, dejando una brecha de protección del 51%, la más baja jamás registrada.
- Se contabilizaron 49 eventos con daños superiores a 1.000 millones de dólares y 30 eventos con pérdidas aseguradas de esa magnitud, muy por encima de la media histórica.
- Los incendios forestales en California (Palisades y Eaton) fueron el desastre más costoso del año, con 58.000 millones en pérdidas económicas y 41.000 millones asegurados, convirtiéndose en los incendios más caros registrados a nivel mundial.
- Las catástrofes naturales provocaron 42.000 fallecimientos, un 45% menos que la media del siglo XXI, aunque el calor extremo causó más de 25.000 muertes.
- 2025 fue el tercer año más cálido registrado, con las olas de calor como uno de los principales factores de mortalidad.
Estados Unidos concentra el 81% de las pérdidas aseguradas
El informe también analiza la distribución regional de los daños:
- Estados Unidos concentró el 54% de las pérdidas económicas globales y 103.000 millones de dólares en pérdidas aseguradas, el 81% del total mundial, impulsadas por incendios y tormentas severas.
- En América, el huracán Melissa fue el evento más costoso, con 11.000 millones en daños económicos, afectando especialmente a Jamaica y Cuba.
- En Europa, Oriente Medio y África, las pérdidas fueron inferiores a la media histórica, con protagonismo de tormentas severas, sequías y olas de calor en el sur de Europa.
- En Asia-Pacífico, el terremoto de Myanmar causó 15.700 millones en pérdidas económicas y fue el evento más mortífero tras las olas de calor.
Auge de los seguros paramétricos y la transferencia alternativa del riesgo
Aon destaca el creciente papel de la transferencia alternativa del riesgo, especialmente los seguros paramétricos, que liberan fondos automáticamente cuando se cumplen determinadas condiciones. Tras el paso del huracán Melissa, Jamaica obtuvo más de 650 millones de dólares en liquidez en solo dos meses gracias a bonos catastróficos con activación paramétrica.
Greg Case, presidente y consejero delegado de Aon, subraya que:
“La industria aseguradora está en una posición única para actuar como socio estratégico, aportando capital récord y desarrollando soluciones alternativas de transferencia de riesgos para reforzar la resiliencia frente al cambio climático”.
Por su parte, Michal Lorinc, responsable del área de Catastrophe Insight de Aon, afirma que:
“La resiliencia actual debe ser física y financiera. Las organizaciones deben invertir en analítica predictiva, adaptar sus estrategias de localización y empleo e integrar la gestión climática en todas sus decisiones”.
Un nuevo escenario para el mercado asegurador
El informe concluye que el aumento de fenómenos meteorológicos extremos obliga a replantear los modelos tradicionales de aseguramiento, impulsar infraestructuras más resistentes, mejorar la predicción meteorológica y fomentar nuevas fórmulas de cobertura para cerrar la brecha de protección y garantizar la sostenibilidad del mercado a largo plazo.