
Laura Encina advierte sobre los riesgos de validar el borrador de la renta de forma automática debido a posibles errores en los datos fiscales y personales desactualizados.
Este miércoles, 8 de abril, arranca la campaña de la declaración de la renta, en la que se estima que Hacienda deberá gestionar más de 15,6 millones de devoluciones. Son muchos los que sienten la tentación de presentar su declaración el primer día, usando el borrador que ofrece la Agencia Tributaria. “Esta práctica, aunque es cómoda, supone un error garrafal”, asegura Laura Encina, experta en finanzas. «Jamás debemos fiarnos del borrador de la declaración de la renta, porque puede tener errores o datos desactualizados”, explica.
Encina recomienda abordar la campaña de la renta desde la tranquilidad
“Los primeros días es mejor no presentarla, sobre todo si nos vamos a basar del borrador, porque algunas entidades bancarias pueden no haber mandado toda la información y, si hay un error, seremos nosotros los que debamos subsanarlo”, comenta la experta. “Además, es crucial dedicar tiempo a informarse de todos los cambios y de las posibles deducciones a las que nos podemos acoger, además de destinar un momento a revisar pausadamente todos los datos que aparecen en ella”.
Laura Encina recomienda poner especial atención a 3 aspectos
1. La inclusión de todos los ingresos percibidos
Además del salario, también deben figurar subsidios, prestaciones, ayudas públicas e ingresos derivados de alquileres, ventas, dividendos, criptomonedas y actividades profesionales que no estén relacionadas con el trabajo habitual (por ejemplo, la remuneración por impartir una conferencia). “Igualmente, tenemos que tener en cuenta que, si nuestra empresa nos realiza parte de nuestro pago en especie, con vales de comida o tarjetas de transporte, también debemos declararlo”.
2. La aplicación de todas las deducciones aplicables
Entre las novedades de esta campaña destaca la nueva deducción aprobada para aquellas personas que cobren un salario inferior a 18.276 euros brutos anuales y que no dispongan de otras rentas adicionale euros superiores a los 6.500 euros al año. Una deducción que puedes alcanzar de 340€ para quienes cobran el salario. “Además, existen deducciones por comprar un vehículo eléctrico, instalar un punto de recarga o mejorar la eficiencia energética del hogar”, explica la experta. “A eso hay que sumar, por ejemplo, las deducciones que varias comunidades autónomas tienen por vivir en localidades poco pobladas o comprar una vivienda en este tipo de municipios”, detalla.
El borrador puede no llevar aplicadas todas estas ventajas fiscales, sobre todo si es la primera vez que nos podemos acoger a ellas. “Por eso es importante que, si hemos tenido un hijo, nos hemos mudado a una localidad pequeña, hemos abierto un plan de pensiones, o hemos tenido algún cambio importante en nuestra vida, nos aseguremos de que todo ello figure en la declaración”, recuerda Laura Encina.
3. Datos personales correctos
“Mucha gente no lo sabe, pero una declaración de la renta se puede convertir en un auténtico quebradero de cabeza por algo tan simple como que nuestra dirección no aparezca correctamente”. Este fallo no solo puede alargar el proceso de la declaración, sino que puede acarrear una multa de entre 100 y 200 euros por no tener correctamente actualizados los datos censales.
“También debemos revisar con mucha atención nuestro nombre y número de cuenta, porque un mínimo error puede retrasar meses la devolución, en el caso de que la declaración salga a nuestro favor”. Este error también puede acarrear problemas si la declaración sale a pagar. «En ese caso hay que remitir un escrito con un nuevo número de cuenta o realizar el pago de manera directa, para evitar un recargo del 20% por impago”, explica Laura Encina.
El caso especial de los autónomos
En el caso de los trabajadores por cuenta propia, la declaración supone también un asunto complejo, sobre todo a la hora de aplicar ciertas deducciones. “En el caso de la deducción por invertir en una empresa nueva o de reciente creación, hay pocas dudas, porque podemos deducirnos un 50% hasta una base máxima de 100.000 €.» Lo complejo viene cuando hablamos de las deducciones por el seguro del coche que se utiliza para trabajar o las deducciones en la factura de la luz si trabajamos desde casa. Ahí deberá quedar bien acreditado el uso profesional de ambas cosas”, apunta Laura Encina.