Mercosur se perfila como socio clave para la transición energética de Europa

El acuerdo con Mercosur refuerza la transición energética europea con acceso a litio y materias primas clave y mayor seguridad energética.

El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur abre nuevas oportunidades estratégicas para la transición energética europea, especialmente en el acceso a materias primas críticas y la diversificación de suministros fuera de China, según un análisis de Crédito y Caución.

Materias primas clave para la transición energética

El informe destaca el potencial de países como Argentina y Brasil, que cuentan con importantes recursos naturales esenciales para la transición energética. Argentina dispone de grandes reservas de litio, fundamental para la fabricación de baterías, mientras que Brasil es rico en grafito, manganeso, níquel, bauxita y tierras raras.

Según Greetje Frankena, subdirectora de Investigación Económica de Atradius Crédito y Caución, “Europa tiene una necesidad urgente de fuentes alternativas de materias primas críticas, y los países del Mercosur están bien posicionados para cubrir esta demanda”.

Seguridad energética y diversificación

El acuerdo también refuerza la seguridad energética europea en un contexto de reducción de la dependencia de Rusia. Tanto Argentina como Brasil son productores de petróleo y gas en expansión, además de contar con un elevado potencial en el desarrollo de hidrógeno verde.

Esta combinación convierte al Mercosur en un socio estratégico a largo plazo para Europa, especialmente en un escenario de transición hacia energías más sostenibles.

Beneficios comerciales e industriales

La aplicación provisional del acuerdo, firmado en febrero, ya ofrece ventajas a los exportadores europeos. Se prevé que, a lo largo de 15 años, se eliminen progresivamente los aranceles sobre el 91% de los productos comercializados entre ambas regiones.

Los sectores industriales europeos —como maquinaria, productos químicos y vehículos— figuran entre los principales beneficiarios, ya que actualmente enfrentan elevados aranceles en el mercado del Mercosur.

Retos: agricultura y regulación

Pese a las oportunidades, el acuerdo sigue generando controversia, especialmente entre los agricultores europeos. Las preocupaciones se centran en la competencia de productores del Mercosur, que operan bajo normativas medioambientales y de bienestar animal menos exigentes.

Para mitigar estos riesgos, el acuerdo contempla cuotas para productos sensibles como carne, aves, azúcar y lácteos, además de mantener los estándares de importación de la UE.

Impacto económico y visión estratégica

El análisis apunta que el impacto macroeconómico será moderado a corto plazo. Sin embargo, el valor del acuerdo radica en su dimensión estratégica, al reforzar las cadenas de suministro, mejorar el acceso a recursos clave y consolidar alianzas internacionales en un contexto geopolítico complejo.

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