Negligencias médicas: pasos para reclamar y proteger tus derechos

La negligencia médica es una problemática que afecta tanto a los pacientes como a los profesionales sanitarios.

La negligencia médica es una problemática que afecta tanto a los pacientes como a los profesionales sanitarios. José Montero, abogado especializado y CEO de Montero de Cisneros Abogados, subraya la importancia de abordar estos casos con rigor legal y ética profesional: «Cada caso de negligencia médica nos ofrece la oportunidad de mejorar los estándares de atención y garantizar justicia para las víctimas.»

¿Qué es una negligencia médica?

Se define como negligencia médica cuando un profesional sanitario no actúa conforme a los estándares establecidos, causando un daño al paciente. Según Montero, para que se considere negligencia, deben cumplirse tres requisitos esenciales: daño comprobado, mala praxis y una conexión directa entre la acción negligente y el daño sufrido.

El papel clave del abogado

El abogado especializado en negligencias médicas es fundamental en cada etapa del proceso, desde la evaluación inicial del caso hasta la representación en tribunales. Montero explica que una reclamación exitosa comienza con el análisis detallado del historial médico y la recopilación de pruebas concretas, contando con el apoyo de peritos médicos.

Acciones que los pacientes pueden tomar

Si un paciente sospecha que ha sido víctima de negligencia médica, los pasos recomendados incluyen:

  1. Recopilar informes médicos y documentos relevantes.
  2. Consultar con un abogado especializado en negligencias médicas.
  3. Obtener un informe pericial que demuestre mala praxis y nexo causal.
  4. Presentar la reclamación en el ámbito civil, penal o administrativo, según corresponda.
  5. Actuar dentro del plazo legal vigente, generalmente de un año desde el conocimiento del daño.

Consideraciones legales y éticas

La responsabilidad extracontractual en estos casos se basa en la obligación del profesional sanitario de indemnizar por los daños causados, independientemente de la existencia de un contrato formal con el paciente. Montero ha liderado numerosos casos exitosos en este ámbito, consolidándose como un referente en la defensa de los afectados por malas praxis médicas.

En cada caso, la prioridad es proteger los derechos del paciente, asegurando una compensación justa, sin comprometer la ética ni criminalizar injustamente a los profesionales sanitarios. «La justicia y la ética deben ir siempre de la mano,» concluye Montero.

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