
Las recientes tensiones geopolíticas en Venezuela han reactivado los riesgos de cola para el sector asegurador internacional, especialmente en los ramos de seguros especializados de daños y responsabilidad civil (P&C) con exposición al Caribe, como marítimo, aviación, riesgo político y crédito comercial. Así lo señala un análisis publicado por Morningstar DBRS, que advierte de posibles efectos indirectos sobre la rentabilidad y volatilidad de las aseguradoras con presencia en la región.
Aunque la exposición directa a Venezuela sigue siendo limitada para la mayoría de los grandes grupos aseguradores, el informe destaca que el riesgo se transmite principalmente por vías indirectas, como la disrupción de rutas comerciales y corredores de transporte asegurados a nivel global. Este entorno eleva la probabilidad de volatilidad en resultados, acumulación de pérdidas en carteras especializadas, conflictos de cobertura ligados a sanciones y retrasos en la liquidación de siniestros.
El seguro marítimo, el más expuesto al riesgo de Venezuela
Entre los distintos ramos analizados, el seguro marítimo es el más sensible al actual contexto geopolítico. El aumento de la vigilancia sobre el comercio vinculado a Venezuela y la posible alteración de rutas en el Caribe pueden traducirse en primas de riesgo de guerra más elevadas, mayor riesgo de acumulación y un incremento de disputas por cumplimiento de sanciones. Morningstar DBRS subraya que el impacto más probable no vendrá de grandes siniestros inmediatos, sino de una mayor volatilidad técnica y complejidad en la gestión de reclamaciones.
El seguro de aviación también se ve afectado de forma indirecta, especialmente a través de las coberturas de riesgo de guerra, que tienden a repricing rápido ante episodios de tensión geopolítica. Restricciones temporales del espacio aéreo o advertencias de seguridad pueden generar acumulaciones de riesgo en aeropuertos y alterar las condiciones de mercado.
Riesgo político, crédito comercial y energía
Los ramos de riesgo político y crédito comercial presentan una exposición distinta, basada en pérdidas no físicas. Sanciones, impagos, inconvertibilidad de divisas o frustración de contratos pueden dar lugar a siniestros de baja frecuencia pero alta severidad, con largos periodos de resolución y elevado riesgo legal.
El análisis también identifica efectos colaterales en seguros de energía y property, derivados de posibles disrupciones logísticas, puertos y terminales en el Caribe. En estos casos, el principal riesgo no es tanto un evento aislado, sino la correlación de pérdidas entre distintas líneas aseguradas.
Exposición directa limitada, pero con excepciones
Morningstar DBRS recuerda que, tras años de inestabilidad económica y regulatoria, muchas aseguradoras internacionales redujeron o abandonaron su actividad directa en Venezuela. No obstante, algunas mantienen presencia local, como MAPFRE, cuya exposición sigue siendo reducida a nivel de grupo, pero con riesgos operativos asociados a la gestión de siniestros y a la repatriación de capitales.
Además, parte del riesgo puede llegar a los balances internacionales a través del reaseguro transfronterizo, especialmente en mercados especializados y en el ámbito de Lloyd’s, donde la complejidad contractual y las cláusulas de sanciones pueden aumentar la incertidumbre sobre la cobertura efectiva.
Impacto crediticio: más en resultados que en solvencia
Desde el punto de vista crediticio, Morningstar DBRS considera que la situación no supone una amenaza sistémica para el sector asegurador global, dada la fortaleza de capital de la mayoría de los grandes grupos. Sin embargo, sí advierte de que las tensiones geopolíticas pueden afectar a los resultados trimestrales, a la disponibilidad y precio del reaseguro y a la apetencia por determinados riesgos.
Para las aseguradoras con carteras diversificadas, disciplina técnica y sólidos sistemas de cumplimiento de sanciones, el impacto debería ser manejable. En cambio, los especialistas con exposiciones concentradas en marítimo, aviación o riesgo político se enfrentan a un entorno de mayor volatilidad que exige una gestión activa y continua del riesgo geopolítico.
El informe concluye que el caso de Venezuela ilustra cómo un riesgo país aparentemente marginal puede transformarse rápidamente en un riesgo regional y multirramo, con implicaciones relevantes para el seguro especializado en el Caribe.