
La empatía y la sensibilidad son fundamentales en la atención médica, aumentando la calidad de la asistencia y la satisfacción del paciente, según la University of Technology Sydney.
La capacidad de comunicar con claridad, de gestionar las emociones y de acompañar a las personas en momentos complejos es fundamental en el entorno sanitario. La práctica asistencial no se limita a la preparación técnica, sino que implica escucha, empatía, sensibilidad y vocación de servicio.
Según la University of Technology Sydney (UTS), la empatía aumenta la satisfacción del paciente en un 52%. El 93% de los pacientes declara que la falta de empatía reduce la calidad de la atención médica.
Formación profesional sanitaria
La formación profesional sanitaria desempeña un papel determinante y se sitúa entre las más demandadas entre los estudiantes españoles. De acuerdo a datos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, el número de estudiantes matriculados en Formación Profesional durante el curso 2023-2024 alcanzó los 1.137.357, de los cuales un 26,4% correspondían a la FP sanitaria, el área con mayor representación dentro del total.
Su enfoque práctico permite que los futuros profesionales se formen directamente en los entornos donde se ejerce el cuidado, desarrollando competencias que no se aprenden únicamente en el aula: escuchar, explicar con claridad, actuar con tranquilidad y acompañar procesos de salud que pueden prolongarse en el tiempo.
Marisa Bermejo, directora de Sanitas Campus FP Madrid
“La asistencia sanitaria es, ante todo, una relación humana. Preparar a los estudiantes para comunicarse con respeto, manejar situaciones emocionalmente complejas y trabajar con sensibilidad es tan importante como formarles técnicamente”.
La convivencia entre habilidades humanas, competencias clínicas y herramientas digitales forma parte del día a día de cualquier centro asistencial. Los estudiantes necesitan saber utilizar los recursos tecnológicos disponibles, pero también comprender que estos son un apoyo a la labor humana, no un sustituto del trato directo. La clave está en integrar ambas dimensiones de manera equilibrada y responsable.
La apuesta de Sanitas Campus FP se centra en este enfoque integral
Su metodología combina formación técnica orientada hacia el desarrollo de habilidades interpersonales y la práctica en entornos reales. Los alumnos complementan la formación en las aulas con prácticas en hospitales, centros médicos, clínicas dentales, residencias de mayores y centros sociosanitarios de la red Sanitas, donde pueden observar, participar y aprender a cuidar de verdad.
“Acompañamos al estudiante en toda su trayectoria, desde la educación en valores y la práctica supervisada hasta su inserción en el mercado laboral”, explica. “Ese camino desde la fase educativa hasta la inserción laboral es lo que permite formar a profesionales completos, capaces de aportar calidad humana y técnica desde el primer día”.
Sanitas Campus FP contribuye a la preparación de los profesionales del futuro
Aquellos que deberán combinar conocimiento especializado, sensibilidad, comunicación y capacidad de adaptación para responder a un sistema de salud en constante evolución.