
La Asociación de Corredores de Seguros de la Comunitat Valenciana (ACS-CV) celebró el pasado 16 de junio una jornada formativa centrada en la reclamación de daños materiales y personales derivados de accidentes de tráfico, con el objetivo de reforzar los conocimientos de los profesionales de la mediación en uno de los ámbitos más habituales y complejos de su actividad.
La sesión estuvo impartida por Ignacio Pastor, abogado y corredor de seguros especializado en litigación y gestión de siniestros de tráfico, quien abordó los requisitos y criterios establecidos por la jurisprudencia para la valoración de los daños materiales, así como la normativa vigente aplicable a los daños personales.
Formación para responder a una demanda de los asociados
Raúl Alberola, responsable de Formación de ACS-CV, explicó que esta iniciativa responde a una necesidad trasladada por los propios asociados.
“Esta jornada responde a una demanda concreta de nuestros asociados, que se enfrentan con frecuencia a reclamaciones de daños tras accidentes de tráfico y necesitan conocer con precisión los criterios que aplican los tribunales”, señaló. Además, destacó que “contar con un ponente que combina la visión jurídica y la del corredor de seguros es un valor añadido que enriquece enormemente la formación”.
Durante la jornada se analizaron los límites y métodos de valoración de los daños materiales, así como los aspectos legales que regulan las indemnizaciones por daños personales, proporcionando a los asistentes una visión eminentemente práctica para la gestión de reclamaciones.
La siniestralidad vial exige un conocimiento especializado
ACS-CV recordó que las cifras de siniestralidad ponen de manifiesto la importancia de este tipo de formación. Según los datos consolidados de la Dirección General de Tráfico (DGT), los accidentes mortales en vías interurbanas españolas superan el millar al año y generan un número aún mayor de fallecidos y de heridos graves, dando lugar a complejos procesos de negociación y reclamación.
En la Comunitat Valenciana, aunque el número de víctimas mortales se mantiene estabilizado en torno a las 90 personas al año, el volumen de accidentes con lesionados continúa siendo elevado. En el caso de Castellón, las cifras de fallecidos superaron los 20 en un ejercicio, mientras que más de un centenar de personas requirieron hospitalización y más de 700 heridos precisaron tratamiento médico sin ingreso.
Ante esta realidad, el conocimiento de la jurisprudencia y de los criterios de valoración se convierte en una herramienta esencial para los corredores.
“El corredor de seguros no solo asume una labor comercial, sino que ejerce una función de acompañamiento y asesoramiento fundamental para el ciudadano”, subrayó Raúl Alberola, responsable de Formación de ACS-CV, quien añadió que este conocimiento permite garantizar que tanto las ofertas motivadas de las aseguradoras como las valoraciones periciales se ajusten a la legalidad y a los criterios establecidos por los tribunales.
Refuerzo de la especialización de la mediación
Con esta iniciativa, ACS-CV continúa impulsando la formación especializada de sus asociados y reforzando el p.apel del corredor de seguros como asesor y acompañante del cliente en situaciones complejas, como las derivadas de los accidentes de tráfico.