El calor extremo ya es el principal riesgo climático para la salud en España, según DKV e ISGlobal

El calor extremo amenaza la salud y tensiona el sistema sanitario en España

Un informe del Observatorio de Salud y Medioambiente y DKV advierte de que las olas de calor incrementan un 42,8% las urgencias médicas y que España podría sufrir hasta ocho episodios anuales en 2050.

El calor extremo se ha convertido en la principal amenaza climática para la salud pública en España y representa un desafío creciente para el sistema sanitario. Así lo concluye el informe “Calor extremo, salud en riesgo”, elaborado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y presentado por DKV en el marco del Observatorio de Salud y Medioambiente.

El estudio alerta de que las olas de calor ya no son episodios excepcionales, sino un fenómeno estructural que incrementa la presión asistencial, agrava las desigualdades sociales y obliga a adaptar la planificación sanitaria ante un escenario climático cada vez más extremo.

Cada grado de temperatura aumenta un 35% la mortalidad por calor

El informe identifica el estrés térmico como el principal riesgo climático para la salud en España. Según sus conclusiones, cada grado adicional de temperatura incrementa un 35% la mortalidad relacionada con el calor, mientras que los episodios de temperaturas extremas provocan un aumento de hasta el 42,8% en las urgencias médicas.

Las proyecciones climáticas apuntan además a que España podría registrar hasta ocho olas de calor al año en 2050, acompañadas por un incremento de las denominadas noches tropicales, que dificultan la recuperación fisiológica del organismo y aumentan el riesgo para la población más vulnerable.

Mayores, mujeres y barrios vulnerables, los más afectados

El informe pone de manifiesto que el impacto del calor no afecta por igual a toda la población. Las personas mayores, especialmente quienes viven solas, las mujeres y los residentes en zonas con menor renta presentan un mayor riesgo de sufrir complicaciones de salud o fallecer durante los episodios de calor extremo.

Los autores destacan que factores como el código postal, la calidad de la vivienda o el acceso a espacios climatizados condicionan la capacidad de adaptación frente a las altas temperaturas, ampliando las desigualdades sanitarias.

Adaptar el sistema sanitario al nuevo escenario climático

Durante la presentación del informe, el consejero delegado de DKV, Fernando Campos, señaló que comprender el impacto del cambio climático sobre la salud es imprescindible para diseñar soluciones eficaces tanto para los ciudadanos como para el sistema sanitario.

Campos subrayó que los episodios de calor extremo ya condicionan la planificación de los recursos asistenciales y advirtió de que ignorar esta realidad “no es una opción responsable” ni desde el punto de vista social ni desde la gestión sanitaria.

Por su parte, la investigadora de ISGlobal, Elizabeth Diago Navarro, destacó que ya existe evidencia científica suficiente sobre los efectos del calor extremo y sobre las medidas capaces de reducir sus consecuencias, por lo que considera prioritario aplicar estrategias integrales de prevención y adaptación.

Preparación y respuesta ante las olas de calor

Tras la presentación del estudio, expertos del ámbito sanitario y de las emergencias analizaron los retos que plantea el aumento de las temperaturas.

El jefe del Departamento de Cardiología de Quirónsalud, Martín Reyes, explicó que cada vez resulta más frecuente ajustar tratamientos a pacientes vulnerables durante las olas de calor para evitar descompensaciones.

Por su parte, Víctor Segura, de la Unidad de Emergencias de Cruz Roja Española, defendió reforzar la preparación comunitaria mediante planes de emergencia, formación ciudadana y redes vecinales de apoyo para atender a las personas con mayor riesgo durante estos episodios.

El informe forma parte del Observatorio DKV de Salud y Medioambiente, una iniciativa creada en 2008 para divulgar evidencia científica sobre la relación entre salud y medioambiente y facilitar la toma de decisiones por parte de administraciones públicas y profesionales sanitarios.

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