
Morningstar DBRS advierte de que los incendios forestales registrados en España y Francia representan una prueba para la capacidad de respuesta del sector asegurador europeo. Aunque el impacto financiero será previsiblemente asumible para las grandes aseguradoras, la agencia alerta del aumento del riesgo de incendios próximos a zonas urbanas y de la necesidad de reforzar la prevención y la gestión del riesgo.
Los incendios forestales que afectan este verano a España y Francia están poniendo a prueba la capacidad de respuesta del sector asegurador europeo frente a uno de los riesgos naturales que más está creciendo como consecuencia del cambio climático. Así lo señala Morningstar DBRS en un informe en el que analiza el impacto potencial de estos siniestros sobre las aseguradoras y el mercado de reaseguro.
La agencia considera que, por el momento, las consecuencias financieras serán gestionables para las grandes aseguradoras europeas, gracias a sus elevados niveles de capitalización y a la amplia capacidad del mercado reasegurador. Sin embargo, advierte de que la creciente proximidad de los incendios a zonas urbanas y de elevada concentración económica supone un desafío cada vez mayor para el sector.
El mayor riesgo aparece cuando el fuego alcanza zonas urbanas
Morningstar DBRS destaca que los incendios han dejado de ser un fenómeno exclusivamente rural para amenazar áreas con una elevada concentración de viviendas, infraestructuras, negocios turísticos y actividad económica.
En Francia, el avance del fuego hasta las proximidades de Burdeos incrementa el riesgo de daños en viviendas, empresas, infraestructuras de transporte y explotaciones vitivinícolas. En España, la preocupación se centra en los municipios situados al oeste de Madrid, donde existe una importante acumulación de bienes asegurados.
Según el informe, el volumen final de pérdidas aseguradas dependerá menos del número de hectáreas calcinadas que de si las llamas alcanzan áreas densamente pobladas.
Las aseguradoras asumirán la mayor parte de las indemnizaciones
A diferencia de otros fenómenos extraordinarios, como las inundaciones o los terremotos, los daños provocados por incendios forestales recaen principalmente sobre las aseguradoras privadas tanto en España como en Francia.
En el caso español, el Consorcio de Compensación de Seguros únicamente cubre determinados accidentes personales sufridos durante las labores de extinción, mientras que los daños materiales ocasionados por los incendios corresponden, en la mayoría de los casos, a las entidades aseguradoras privadas.
Morningstar DBRS recuerda además que existe una importante brecha de protección. Aunque cerca del 80% de las viviendas españolas cuentan con seguro, la penetración es menor en zonas rurales, precisamente donde el riesgo de incendios suele ser más elevado.
Capital sólido y reaseguro suficiente
La agencia considera poco probable que estos incendios tengan un impacto relevante sobre la solvencia de las grandes aseguradoras europeas.
Entre los factores que respaldan esta previsión destacan:
- La elevada capitalización del sector asegurador europeo.
- Las buenas condiciones actuales del mercado de reaseguro.
- La abundante capacidad disponible para cubrir riesgos catastróficos.
No obstante, advierte de que la repetición de incendios de intensidad media puede agotar los presupuestos anuales destinados a catástrofes, incrementar los costes de reposición de coberturas de reaseguro y ralentizar la reciente tendencia de descenso en los precios del reaseguro catastrófico en Europa.
Un riesgo creciente para el sector asegurador
Morningstar DBRS considera que el principal desafío para el seguro europeo será adaptarse a una nueva geografía del riesgo, caracterizada por incendios cada vez más próximos a núcleos urbanos y zonas de alto valor económico.
Por ello, la agencia recomienda reforzar la gestión de las exposiciones a nivel geográfico, mejorar la prevención, incorporar el riesgo climático en la tarificación y colaborar con las administraciones públicas en políticas de ordenación del territorio, gestión de la vegetación y detección temprana de incendios.
Aunque el impacto crediticio sobre las grandes aseguradoras no parece probable en este momento, Morningstar DBRS advierte de que esta valoración podría cambiar si futuros incendios provocan una destrucción urbana de gran magnitud o deterioran de forma significativa la rentabilidad técnica y la solvencia del sector.