
Los grandes incendios que han afectado a Francia, España y Grecia ponen de nuevo bajo presión a las aseguradoras europeas y evidencian las dificultades de mantener la rentabilidad de las coberturas de daños en zonas cada vez más expuestas a fenómenos climáticos extremos.
Así lo advierte GlobalData, que señala que el aumento de la frecuencia y severidad de los incendios forestales está estrechando los márgenes de las compañías y plantea dudas sobre su capacidad para absorber unas pérdidas climáticas cada vez mayores sin reducir la oferta de cobertura en las áreas de mayor riesgo.
Los datos de la base Global Insurance Database muestran la dimensión del problema. En Francia, las primas de seguros frente a incendios naturales y otros riesgos asociados alcanzaron los 2.400 millones de dólares en 2024, mientras que los siniestros se situaron en 2.200 millones, dejando una diferencia de apenas 218 millones de dólares.
Para GlobalData, esta brecha evidencia lo ajustados que pueden ser los márgenes en una línea de negocio especialmente expuesta a los riesgos naturales y anticipa un escenario especialmente complejo para el sector asegurador en 2026.
Francia, uno de los focos de mayor preocupación
Los incendios continúan afectando a Francia y podrían generar un impacto todavía mayor si se aproximan a grandes núcleos urbanos como Burdeos, donde ya han provocado importantes alteraciones.
Ben Carey-Evans, analista sénior de Seguros de GlobalData, considera que los últimos episodios constituyen una nueva evidencia de la creciente preocupación del sector ante el cambio climático y la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos.
Según una encuesta realizada por GlobalData en mayo de 2024 a través de los sitios de Verdict Media, el 25% de los participantes identificaba los fenómenos meteorológicos extremos como el mayor riesgo para la industria aseguradora, solo por detrás de las amenazas cibernéticas.
Aunque el estudio tiene ya dos años, la compañía considera que la evolución de los fenómenos extremos ha incrementado todavía más la relevancia de este riesgo para las aseguradoras.
El riesgo de zonas cada vez más difíciles de asegurar
Uno de los principales retos que plantea esta situación es el posible deterioro de la capacidad aseguradora en determinadas regiones.
GlobalData señala que los incendios forestales en Francia no estarían cubiertos por el sistema estatal de compensación, que contempla inundaciones y sequías. En consecuencia, según la compañía, el coste de estos siniestros recaería sobre las aseguradoras.
El escenario abre la puerta a una cuestión cada vez más relevante para el sector: qué ocurrirá si las compañías dejan de considerar viables determinadas zonas de alto riesgo.
Carey-Evans advierte de que el riesgo a largo plazo es que las aseguradoras reduzcan su exposición en pólizas personales y comerciales de áreas vulnerables, lo que podría dejar amplias zonas geográficas y comunidades con dificultades para acceder a una cobertura adecuada.
Aseguradoras y gobiernos, ante el reto de mantener la cobertura
El aumento de los incendios y de otros fenómenos extremos obliga, según GlobalData, a replantear cómo se distribuye el riesgo entre aseguradoras y administraciones públicas.
La cuestión no se limita al impacto de un episodio concreto. El desafío es mantener la capacidad de asegurar territorios en los que la probabilidad de sufrir pérdidas graves aumenta año tras año.
Para GlobalData, aseguradoras y gobiernos tendrán que buscar mecanismos que permitan mantener la cobertura de hogares y empresas mientras crece la exposición a los riesgos climáticos.
El debate sobre la asegurabilidad frente al cambio climático gana así peso en un contexto en el que incendios forestales cada vez más severos amenazan con tensionar todavía más la capacidad y la rentabilidad del seguro de daños.