Los empleados con acceso privilegiado se convierten en la principal vía de entrada de los ciberataques

Los empleados con acceso privilegiado se convierten en la principal vía de entrada de los ciberataques

TrendAI identifica una profesionalización del mercado clandestino que recluta empleados con acceso privilegiado para facilitar ciberataques desde el interior. La confianza interna de las organizaciones se transforma en un activo negociable en el mercado negro.


La principal puerta de entrada a una organización no es una vulnerabilidad tecnológica, sino un empleado de confianza con acceso a procesos críticos. Así lo refleja la última investigación de TrendAI. Alerta de la consolidación de un mercado clandestino en el que grupos de ciberdelincuencia organizada reclutan a trabajadores con acceso privilegiado para facilitar ataques desde el interior de las organizaciones.

Consolidación de un mercado clandestino

El estudio muestra que los grupos criminales buscan activamente empleados capaces de aprobar operaciones, restaurar cuentas, modificar procesos internos, acceder a información sensible o facilitar el acceso directo a sistemas corporativos, eliminando así la necesidad de vulnerar los mecanismos tradicionales de protección.

David Sancho, investigador senior de amenazas de TrendAI™

“Durante años hemos centrado la atención en proteger el perímetro de las organizaciones, pero los propios ciberdelincuentes están demostrando que el acceso más eficiente no siempre pasa por romper las defensas, sino por convencer a quien ya trabaja dentro. Estamos asistiendo a la profesionalización de un mercado que convierte la confianza en un activo comercializable”.

Un modelo de captación cada vez más profesionalizado

 Lejos de responder a acciones oportunistas, el informe revela una estructura cada vez más profesionalizada. Se han identificado anuncios en los que se ofrecen primas de incorporación de hasta 25.000 dólares, recompensas por recomendar a otros empleados con acceso similar, acuerdos de reparto de beneficios y servicios de garantía (escrow) para asegurar las transacciones entre delincuentes y colaboradores internos.

En muchos casos, los ciberdelincuentes no buscan conocimientos técnicos avanzados, sino empleados situados en posiciones estratégicas dentro de los procesos de negocio: gestores capaces de aprobar pagos, personal con acceso a sistemas de recuperación de cuentas, operadores que puedan modificar el estado de un envío o empleados con capacidad de validar operaciones que un atacante externo podría ejecutar difícilmente.

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