Senda Vivir Seguros apuesta por crecer sin que sus corredurías pierdan independencia

Senda Vivir Seguros refuerza su modelo de crecimiento compartido para que las corredurías ganen escala y capacidades sin perder autonomía.

Senda Vivir Seguros refuerza su modelo de crecimiento compartido para que las corredurías independientes puedan ganar escala, acceder a tecnología y servicios especializados y mejorar su capacidad competitiva sin renunciar a su identidad ni a su autonomía. 

Compartir capacidades sin perder autonomía

La mediación aseguradora afronta un proceso de creciente concentración, marcado por la entrada de nuevos grupos, las operaciones de compra de carteras y corredurías y la necesidad de realizar mayores inversiones en tecnología, especialización y cumplimiento.

En este contexto, Senda Vivir Seguros plantea su modelo como una alternativa para las corredurías que quieren mantener su independencia empresarial al tiempo que acceden a capacidades propias de estructuras de mayor dimensión.

El planteamiento permite a cada correduría conservar su identidad, propiedad, relación con los clientes y capacidad de decisión, mientras comparte dentro de la agrupación recursos, servicios especializados, tecnología y conocimiento.

“Una correduría no debería tener que elegir entre seguir siendo ella misma o tener capacidad para competir. Nuestro trabajo es ayudar a que pueda hacer las dos cosas”, señala Pablo Vizoso, consejero delegado de Senda Vivir Seguros. 

Más recursos para competir

Para Senda, ganar escala no implica necesariamente crear estructuras cada vez mayores ni homogeneizar la forma de trabajar de sus socios. El objetivo es que cada correduría pueda acceder a recursos que multipliquen sus propias capacidades.

La estructura común incorpora tecnología, formación, servicios jurídicos, apoyo comercial, conocimiento compartido, acuerdos con proveedores especializados e interlocución con las compañías aseguradoras.

De esta manera, las corredurías pueden liberar recursos para centrarse en el desarrollo de su negocio y en la atención a sus clientes.

La organización también busca preservar la participación de cada socio en las decisiones mediante el principio de “un socio, un voto”, con independencia de su dimensión.

“Hay algo que para nosotros es esencial: Senda tiene que hacer más fuerte al socio, no sustituirlo”, explica Vizoso. El consejero delegado subraya que el conocimiento del cliente, del territorio y del negocio permanece en cada correduría, mientras que el papel del grupo consiste en proporcionar más herramientas para favorecer su crecimiento y profesionalización. 

Una alternativa ante la concentración del mercado

El proceso de concentración está llevando a los empresarios de la mediación a valorar diferentes opciones, desde la venta o integración en estructuras de mayor tamaño hasta la búsqueda de socios financieros o la participación en organizaciones que permitan compartir determinadas capacidades.

Senda apuesta por esta última fórmula como una alternativa para las corredurías que quieren continuar desarrollando su propio proyecto empresarial.

La agrupación considera que la dimensión solo resulta útil cuando se traduce en ventajas concretas para los socios: mejores servicios, mayor conocimiento, capacidad para afrontar inversiones, nuevas oportunidades comerciales y una posición más sólida frente al mercado asegurador.

Por ello, uno de los objetivos de esta nueva etapa pasa por seguir desarrollando servicios que puedan trasladarse directamente al día a día de las corredurías.

Crecimiento territorial, pero sin priorizar el volumen

La estrategia de Senda contempla también ampliar progresivamente su presencia territorial, especialmente en zonas donde actualmente cuenta con menor representación.

La agrupación, sin embargo, asegura que no pretende convertir la incorporación de nuevas corredurías en una carrera por incrementar el volumen.

“No se trata de crecer por crecer, queremos incorporar corredurías que compartan nuestra manera de entender la profesión, la independencia empresarial y la colaboración entre socios”, afirma Vizoso. 

El modelo persigue así un doble objetivo: que las nuevas corredurías encuentren valor en la estructura común y que, al mismo tiempo, aporten al conjunto su experiencia, conocimiento y especialización.

La filosofía de Senda no se limita, por tanto, a compartir servicios. La agrupación busca crear también un espacio para intercambiar conocimiento, experiencias y soluciones entre empresarios de la mediación que afrontan retos similares en diferentes puntos de España.

Para la organización, la combinación de autonomía individual y capacidad colectiva será uno de los factores que permitirá a las corredurías independientes mantener un papel relevante en la mediación aseguradora durante los próximos años. 

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