
GarantiPRO ha identificado señales que apuntan a un potencial de actuación preventiva en el 41,8% de las averías analizadas. En concreto, 2.090 de los 5.000 casos estudiados presentan alguna relación con el desgaste, el mantenimiento o el uso del vehículo. Estas incidencias concentran el 45% del coste de reparación registrado, según los datos de la compañía.
El análisis no permite concluir que todas estas averías fueran evitables, pero sí señala ámbitos en los que revisar el estado del vehículo, comprobar su historial de mantenimiento y detectar posibles fallos de forma temprana puede contribuir a prevenir incidencias o limitar su alcance.
El desgaste y el mantenimiento, en el foco de la prevención
GarantiPRO ha clasificado las averías según los componentes registrados en cada expediente y su posible relación con el desgaste, el mantenimiento o el uso del vehículo.
El 15,3% de los casos, equivalente a 765 averías, está relacionado con elementos de desgaste o mantenimiento, como baterías, embragues, frenos, distribución, correas, filtros, bujías, neumáticos, amortiguadores y componentes de suspensión.
Por su parte, el 23,2% de las incidencias —1.160 casos— presenta una posible relación con el mantenimiento o el uso. En esta categoría figuran componentes como el turbocompresor, el filtro de partículas (FAP), la válvula EGR, el sistema AdBlue, los inyectores, el catalizador, los sistemas de refrigeración y la bomba de agua.
A estos dos grupos se suma un 3,3% de las averías, equivalente a 165 casos, en los que coinciden elementos de desgaste con otros sistemas mecánicos o electrónicos.
En conjunto, las tres categorías reúnen 2.090 averías y representan el 45% del coste de reparación observado.
“Que cuatro de cada diez averías analizadas presenten alguna señal relacionada con el desgaste, el mantenimiento o el uso nos indica dónde debemos poner el foco”, explica José Luis Alonso, director general de GarantiPRO. El directivo subraya que conocer el historial del vehículo, revisar los elementos críticos y anticiparse a posibles fallos puede reducir riesgos y evitar, en algunos casos, que una incidencia termine convirtiéndose en una reparación de mayor alcance.
Los datos de posventa ayudan a preparar el vehículo usado
La compañía utiliza la información generada durante la gestión de averías para ayudar a concesionarios y profesionales del vehículo de ocasión (VO) en sus decisiones de compra, valoración, revisión y preparación del stock.
Para ello, GarantiPRO elabora informes de prevención que analizan las incidencias por modelo, motorización, antigüedad y kilometraje. El objetivo es transformar los datos de posventa en referencias que permitan orientar las revisiones antes de poner cada unidad a la venta.
Comprobar las revisiones realizadas, identificar operaciones pendientes y conocer el estado de los componentes ayuda a planificar los trabajos necesarios e incorporar su posible coste a la valoración del vehículo.
“Los datos generados en la posventa deben volver al inicio del proceso y ayudar a comprar, valorar y preparar mejor cada vehículo”, señala José Luis Alonso.
Las reparaciones de motor alcanzan los 6.530 euros de media
El coste medio de las reparaciones incluidas en el análisis asciende a 1.264 euros. No obstante, la mitad de las intervenciones tuvo un importe de 703 euros o menos.
Las reparaciones de 2.000 euros o más concentran el 52,2% del coste total observado, lo que refleja el peso económico de las incidencias de mayor importe.
Por componentes, las reparaciones relacionadas con el motor registran un coste medio de 6.530 euros. En las averías vinculadas a la caja de cambios, la media alcanza los 4.636 euros, mientras que en aquellas en las que se menciona el turbocompresor se sitúa en 2.759 euros.
La compañía precisa que estos importes corresponden al coste completo de cada reparación, que puede incluir varios componentes y operaciones, y no al precio de sustituir una pieza de forma aislada.
El kilometraje influye en el coste de las averías
Los datos también muestran diferencias en función del kilometraje. En los vehículos con menos de 50.000 kilómetros, el coste medio de las reparaciones es de 777 euros. En aquellos que acumulan 200.000 kilómetros o más, asciende a 1.561 euros.
El coste medio aumenta progresivamente en los cinco tramos de kilometraje analizados.
La antigüedad también presenta diferencias. Los vehículos de entre 10 y menos de 15 años registran el mayor coste medio, con 1.532 euros. En los de 15 años o más, el importe se sitúa en 1.291 euros.
Estos resultados apuntan a la conveniencia de valorar conjuntamente la edad y el kilometraje, sin utilizarlos como indicadores aislados del estado mecánico de un vehículo.
El coste lleva a retrasar algunas intervenciones de mantenimiento
La prevención adquiere relevancia en un contexto en el que parte de los conductores aplaza determinadas reparaciones por motivos económicos.
El estudio Seguridad vial ante el triple reto: la inflación, coches pesados y clima extremo, elaborado por Fundación CEA y Continental a partir de una encuesta a 1.102 conductores realizada en mayo y junio de 2026, señala que el 59% de los participantes había pospuesto alguna reparación o tarea de mantenimiento por motivos económicos.
El 47% del total había retrasado trabajos considerados menores, mientras que el 12% había aplazado la sustitución de elementos de seguridad, como neumáticos o frenos, por falta de presupuesto.
A esta situación se suma el envejecimiento del parque automovilístico español, cuya edad media se sitúa en torno a los 14,6 años, según los datos recogidos en la nota de prensa.
“Aplazar el mantenimiento puede acabar encareciendo una reparación. Respetar las revisiones recomendadas y actuar ante las primeras señales de un fallo puede evitar determinadas averías o reducir el alcance y el coste de sus consecuencias”, destaca el director general de GarantiPRO.
La información analizada sitúa así la revisión preventiva como una herramienta para mejorar la preparación del vehículo usado y anticipar posibles costes, aunque no permite determinar qué proporción concreta de las averías estudiadas podría haberse evitado.