
El Informe de Ciberpreparación 2026 (Hiscox) revela que el 33% de las pymes españolas vincula los bonus de sus directivos al cumplimiento de objetivos de ciberseguridad. El 76% de las pymes aseguradas dispone de cobertura para riesgos de ciberseguridad relacionados con la inteligencia artificial.
Las empresas españolas están adoptando medidas cada vez más contundentes para reforzar su seguridad tras sufrir un incidente cibernético. Entre ellas, destaca una decisión que traslada la responsabilidad sobre la ciberseguridad directamente a la alta dirección: el 33% de las pymes vincula la remuneración económica o los bonus de sus directivos al cumplimiento de objetivos de ciberseguridad, tal y como se desprende del Informe de Ciberpreparación 2026 de Hiscox.
Se identifica un endurecimiento de las políticas internas de seguridad
El 30% de las pymes ha prohibido la utilización de dispositivos personales para fines laborales, obligando a sus empleados a trabajar exclusivamente con equipos gestionados por la organización. Asimismo, el 19% ha optado por restringir las posibilidades de acceso remoto o de trabajo híbrido, con el objetivo de reducir los puntos de exposición a posibles amenazas.
A estas decisiones se suma un mayor recurso al asesoramiento especializado
Así, el 28% de las pymes ha incrementado la participación de expertos externos en ciberseguridad para reforzar su capacidad de respuesta tras un incidente, mientras que el 25% ha introducido nuevos programas de formación dirigidos a sus empleados. Por su parte, el 24% ha revisado y mejorado los procesos de evaluación y selección de nuevos profesionales, incorporando mayores exigencias en materia de seguridad.
El refuerzo de los controles también alcanza a la gestión de la información y a la preparación frente a futuras crisis. El 24% de las pymes ha restringido el acceso de sus trabajadores a datos críticos del negocio, mientras que el 23% ha elaborado o actualizado sus planes de respuesta ante incidentes cibernéticos. En conjunto, estas decisiones ponen de manifiesto que las organizaciones están abordando las consecuencias de los ciberataques desde una perspectiva más amplia, que combina la responsabilidad directiva, la capacitación de las plantillas y el fortalecimiento de los procedimientos internos.
La adopción del ciberseguro
Más allá de las medidas organizativas, la evolución de la contratación de seguros frente a riesgos digitales introduce otro elemento relevante en el análisis de la preparación empresarial. Según el informe, el 58% de las pymes dispone actualmente de algún tipo de cobertura aseguradora frente a ciberriesgos. En concreto, el 30% de las organizaciones cuenta con una póliza independiente de ciberseguridad, mientras que el 28% dispone de esta protección integrada en otra póliza general.
No obstante, los datos también reflejan la existencia de planes de contratación a corto plazo entre los que no cuentan con esta protección. El 17% prevé adquirir una póliza independiente durante los próximos doce meses, mientras que otro 16% contempla incorporar dicha cobertura a sus pólizas actuales. Por el contrario, solo el 10% afirma no disponer de un ciberseguro ni tiene previsto contratarlo.
En paralelo, la rápida integración de soluciones avanzadas en el tejido empresarial está introduciendo nuevas necesidades de protección. El 76% de las pymes que cuentan con un ciberseguro confirma que su póliza incluye expresamente cobertura frente a riesgos e incidentes de ciberseguridad relacionados con el uso de la inteligencia artificial. Este dato refleja la progresiva incorporación de los riesgos asociados a esta tecnología al ámbito de la protección aseguradora.
El 10% de las organizaciones aseguradas se encuentra evaluando o tiene previsto incorporar este tipo de cobertura a corto plazo. En cambio, el 11% reconoce que su póliza actual no contempla expresamente los riesgos relacionados con la IA, mientras que un 3% desconoce si dispone de esta protección.