
El 36,5% de las pymes confía en aumentar sus ingresos en 2026, mientras que un 36,3% estima que sus márgenes se mantendrán estables. Las organizaciones con ingresos superiores a los 2 millones de euros muestran mayor dinamismo.
El tejido productivo español demuestra una notable capacidad de resiliencia, ya que un 40,9% de las pymes prevé aumentar su facturación durante este año. Así se desprende del III Informe de Pymes y Autónomos de España, de Hiscox.
La evolución histórica refleja la consolidación de esta tendencia, al tratarse de una cifra muy superior a los niveles registrados en 2022 (34,7%), 2023 (31,7%) y 2024 (32,5%), y en línea con el repunte anotado en 2025 (42,8%). Asimismo, el 37,1% de los negocios proyecta mantener sus ingresos estables.
Los márgenes marcan récord de la serie histórica y el empleo se estabiliza
En lo relativo al beneficio y margen comercial, las previsiones de los empresarios también confirman una tendencia ascendente. El 36,5% de las pymes confía en mejorar sus resultados económicos en 2026, marcando el valor más alto de la serie tras el 27,6% de 2022, el 27,9% de 2023, el 25,7% de 2024 y el 34,3% de 2025. Por su parte, un 36,3% estima que sus márgenes se mantendrán sin cambios, frente a un 15,5% que prevé un deterioro moderado y un 9,4% que anticipa una contracción acusada.
En paralelo, la gestión del capital humano refleja un comportamiento de alta prudencia. El 66,7% de las empresas mantendrá sus plantillas estables, mientras que sólo un 15,6% proyecta crear nuevos puestos de trabajo.
Javier González Gugel, director general de Hiscox Iberia
“Las pymes españolas están demostrando una solvencia notable para defender su actividad e impulsar la rentabilidad en un entorno tan exigente como el actual. Pese a la prudencia que domina la contratación, la estabilidad de los ingresos y el empuje de la industria y las empresas más jóvenes confirman la solidez de nuestro tejido empresarial”.
La brecha por volumen de facturación y tamaño de plantilla
El informe evidencia que las expectativas están estrechamente ligadas al volumen de negocio y la escala de la organización. Las empresas con una facturación superior a los 2 millones de euros muestran mayor confianza en el ejercicio: un 50,4% proyecta incrementos en las ventas, un 47,9% en beneficios y un 23,2% en contrataciones. En contraste, entre los negocios que facturan menos de 2 millones, estos porcentajes se reducen al 39,3% en facturación, 34,6% en margen y 14,3% en empleo.
Al analizar la estructura laboral, las pymes de entre 10 y 249 trabajadores se posicionan como el principal motor de actividad: un 64,6% espera elevar sus ingresos, un 47,6% sus márgenes y un 33,6% prevé ampliar su equipo. En las microempresas (de 1 a 9 empleados), el optimismo en ingresos alcanza el 47,7% y en beneficios el 45%, pero la disposición a crear empleo cae al 11,8%. Finalmente, entre los profesionales sin asalariados, un 34,4% anticipa un aumento de ventas, un 29,7% de margen y un 17% prevé incorporar personal.
La industria y las empresas jóvenes lideran el dinamismo
Por sectores de actividad, la industria se sitúa como el segmento más optimista del tejido productivo. El 53,8% de los negocios industriales proyecta un incremento de la facturación y el 56,7% confía en elevar sus beneficios, acompañando este empuje con un 23,9% de estimación de empleo. En el sector comercio, el optimismo en ventas se sitúa en el 43,6%, en beneficios en el 38,8% y en contratación en el 13,3%. Por su parte, la categoría de otros servicios registra un 34,1% de expectativas positivas en ingresos, un 27,1% en márgenes y un 14,2% en crecimiento de plantilla.
Atendiendo a la antigüedad del negocio, las empresas de reciente creación (menos de 5 años) muestran un mayor empuje que las consolidadas. Prácticamente la mitad de las pymes jóvenes (49,8%) confía en aumentar sus ventas, un 41,2% en mejorar márgenes y un 20,3% en contratar personal. En las organizaciones de más de 5 años de trayectoria, estos valores se sitúan en el 38,9% para la facturación, el 35,4% para los beneficios y el 14,6% para el empleo.
“En Hiscox llevamos más de 20 años analizando y acompañando de cerca esta realidad, convencidos de que aportar certidumbre ante el riesgo es la mejor herramienta para que pymes y autónomos sigan consolidando su crecimiento con garantías”, concluye González Gugel.