Más de la mitad de los conductores españoles reconoce posponer las reparaciones de su vehículo

Más de la mitad de los conductores españoles reconoce posponer las reparaciones de su vehículo

El 22,7 % de los conductores retrasa las reparaciones del vehículo por motivos económicos. Ignorar las señales de avería puede agravar los problemas mecánicos y elevar el coste del mantenimiento del coche.


En el coche, ciertos ruidos, vibraciones o avisos en el cuadro de mandos pueden parecer insignificantes al principio, pero ignorarlos puede hacer que una incidencia menor termine convirtiéndose en una avería más compleja y costosa.

Midas revela que más de la mitad de los conductores (55,8 %) reconoce haber pospuesto alguna reparación de su vehículo. Entre los motivos, el económico ocupa un lugar destacado: el 22,7 % admite haber retrasado una intervención por esta razón.

Carlos Alberto García Torres, formador de Midas España

“Es frecuente ver vehículos que entran en el taller con averías que, de haberse atajado en un primer momento, serían mucho menos costosas tanto a nivel mecánico como económico. Hay ruidos, vibraciones o testigos que al principio pueden ser tan invisibles como los fantasmas de Halloween, pero que con el tiempo de verdad pueden suponer un susto de muerte innecesario”.

De pequeños sustos a grandes averías: cuando ignorar una señal sale caro

Midas recuerda la importancia de prestar atención a estas señales y saber cuándo conviene acudir a un profesional. Estos son algunos de los pequeños sustos que es mejor no dejar pasar:

Un ruido extraño que no desaparece

Un chirrido al frenar, un golpeteo al pasar por un bache o un zumbido nuevo pueden parecer molestias menores. Sin embargo, estos sonidos pueden indicar problemas en componentes como los frenos, la suspensión o los rodamientos. Identificar su origen a tiempo permite valorar la intervención necesaria antes de que la incidencia empeore.

Un testigo encendido en el cuadro de mandos

Las luces de advertencia del salpicadero son una de las principales formas que tiene el vehículo de alertarnos sobre posibles anomalías. Aunque en ocasiones pueden pasar desapercibidas o parecer poco importantes, algunos avisos pueden indicar problemas graves que afectan al motor, a la seguridad o al correcto funcionamiento del vehículo. Por ello, es fundamental conocer su significado y actuar a tiempo. Ante un testigo rojo, especialmente si está relacionado con la presión del aceite o una temperatura excesiva del motor, se recomienda detener el vehículo en un lugar seguro, apagar el motor y solicitar asistencia, evitando así averías de mayor gravedad.

Pequeños tirones al cambiar de marcha

Si el coche da tirones, tarda en responder o realiza cambios bruscos de marcha, especialmente en vehículos automáticos, conviene no acostumbrarse a ese comportamiento. Puede deberse a distintas causas relacionadas con la transmisión u otros componentes, por lo que una revisión profesional permite identificar el origen y evitar que un posible problema vaya a más.

Vibraciones que aparecen al conducir

Notar que el volante vibra, que el coche tiembla al frenar o que la conducción resulta menos estable puede parecer algo puntual. Sin embargo, estas sensaciones pueden estar relacionadas con los neumáticos, el equilibrado de las ruedas, los frenos o la suspensión. Si persisten o aparecen de forma repentina, conviene consultar con un profesional para determinar la causa.

Un pequeño golpe que parece no haber dejado consecuencias

Un bordillazo al aparcar o un impacto contra un bache puede parecer inofensivo si no hay daños visibles. Sin embargo, en determinadas circunstancias puede afectar a un neumático, una llanta o la alineación de las ruedas. Si después del golpe aparecen vibraciones, pérdida de presión o el coche tiende a desviarse, es importante comprobar su estado para evitar problemas mayores.
La ITV, uno de los grandes terrores de los automovilistas españoles

La inspección técnica de vehículos

Sigue generando nerviosismo e inquietud para casi el 40% de los españoles, según datos de Midas. Esta ansiedad se atribuye, principalmente, a que la mayor preocupación para un 43% de los encuestados es que el vehículo no pueda pasar la ITV y tengan que acometer algún tipo de reparación.

Los principales fantasmas que persiguen a los automovilistas son

  • Fallos problema en el alumbrado (20,5%).
  • Neumáticos desgastados (20,4%).
  • No cumplir con los límites de emisiones de gases (19,9%).

Jocelyne Bravo, Marketing and Communications Lead de Midas España.

“La ITV puede llegar a ser una auténtica pesadilla para muchos automovilistas por distintos motivos: es un proceso tedioso, puede generar un gasto extra si el resultado que se obtiene es desfavorable, etc. Por ello, desde Midas contamos con pre-ITV, un servicio que ahuyenta todos estos fantasmas: hacemos una revisión previa del vehículo para garantizar que todo está en perfectas condiciones y que nuestros clientes afronten este trámite con total confianza”.

Midas recuerda que prestar atención a los primeros síntomas y consultar con un profesional cuando sea necesario puede ayudar a evitar que una pequeña incidencia termine convirtiéndose en una reparación más compleja y costosa.

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