
Aspen Institute España y el ECFR examinan los retos regulatorios y estratégicos de la Unión Europea para alcanzar una autonomía digital basada en valores democráticos.
Aspen Institute España y el European Council on Foreign Relations (ECFR) analizaron ayer los desafíos regulatorios, económicos, éticos y estratégicos a los que se enfrenta Europa en su camino hacia una soberanía tecnológica sólida y coherente con los valores democráticos en un diálogo titulado “Soberanía tecnológica europea: valores humanos y retos geopolíticos”, celebrado en Pérez-Llorca (Castellana 50, Madrid).
El encuentro marcó la sesión final de un programa que exploró en profundidad
- La soberanía tecnológica europea.
- Los retos regulatorios y geopolíticos.
- El impacto de la innovación y el poder de mercado de las grandes plataformas sobre la seguridad del continente.
Participantes
José Ignacio Torreblanca, Senior Adviser y Distinguished Policy Fellow del ECFR y profesor en el Departamento de Ciencias Políticas de la UNED
José M. de Areilza Carvajal, Secretario General de Aspen Institute España
Moderado por Ignacio Gomá Garcés, socio de Asuntos Públicos en Kreab.
José Ignacio Torreblanca
«La soberanía tecnológica europea no solo es un imperativo económico, sino una condición esencial para garantizar que nuestras democracias puedan tomar decisiones estratégicas sin depender de actores externos. Europa debe equilibrar innovación, ética y seguridad para mantener su influencia global”.
José M. de Areilza Carvajal
“Es fundamental que organicemos programas como este, con el que hemos mostrado cómo la integración de la regulación digital, la protección de derechos y la competitividad económica es clave para que Europa proyecte sus valores democráticos en el ámbito tecnológico global”.
La primera sesión analizó el “Omnibus Package” de la Comisión Europea
Cuestionando si esta propuesta reduce burocracia o si, por el contrario, representa un riesgo de desregulación de normas clave como el Digital Markets Act, Digital Services Act, GDPR o la futura legislación sobre inteligencia artificial. Los expertos coincidieron en que el desafío real no es la sobrerregulación, sino las debilidades estructurales que limitan la integración del mercado digital, entre ellas la fragmentación legislativa y de mercados, sistemas financieros poco desarrollados para el capital de crecimiento y la limitada movilidad de talento cualificado. Se subrayó la importancia de mantener marcos regulatorios sólidos para garantizar la influencia normativa global de Europa y su resiliencia democrática frente a presiones externas.
La segunda sesión abordó el poder de mercado de las grandes plataformas digitales y sus efectos sobre la gobernanza democrática
Se discutió cómo la concentración económica y el control de datos por parte de unos pocos actores, principalmente con sede en Estados Unidos, plantea desafíos políticos y estratégicos para las democracias liberales. Los participantes coincidieron en que las políticas tradicionales de competencia enfrentan dificultades para abordar la escala, velocidad e influencia global de estas corporaciones, y que la gobernanza tecnológica es clave para la estabilidad institucional y la protección de derechos fundamentales. Además, se debatió el papel de los estados en equilibrar la promoción de la innovación con la limitación del poder excesivo de estas plataformas y la protección de una competencia justa.
La tercera sesión se centró en el vínculo entre innovación tecnológica, defensa y autonomía estratégica en Europa
Se analizó cómo la competencia en inteligencia artificial y sistemas digitales avanzados impacta directamente en la capacidad militar, la resiliencia industrial y la seguridad nacional. Se destacó la fragmentación de los sistemas de adquisición de defensa, que limita la adopción rápida de tecnologías disruptivas, y la necesidad de reforzar la industrialización de capacidades tecnológicas punteras. Además, se subrayó la importancia de mantener marcos éticos sólidos ante la creciente presión geopolítica, especialmente en el uso de tecnologías autónomas en contextos militares.
Este diálogo final profundizó en cómo Europa puede proyectar sus valores democráticos, proteger los derechos humanos, garantizar el Estado de derecho y promover la competencia justa en la gobernanza tecnológica global. Al tiempo, afrontar la tensión entre regulación y flexibilización normativa, la capacidad de exportar estándares regulatorios y la estrecha relación entre innovación tecnológica y seguridad geopolítica.
La iniciativa ha sido posible gracias al apoyo de Aspen Institute Germany, Aspen Institute UK, Aspen Digital y Kreab. Comprometidos con la construcción de un liderazgo ético y una soberanía europea fuerte y responsable en un mundo digital interconectado y competitivo.