Autónomos: recualificación y flexibilidad, factores clave para su futuro

La salud integral del trabajador, la principal preocupación de las compañías.

El Instituto Santalucía ha publicado la actualización de la Guía temática para trabajadores autónomos dirigida a este grupo de trabajadores o a aquellos que se planteen adherirse a esta condición laboral. La Guía da respuesta a todas las preguntas que pueden plantearse con respecto a la jubilación, cotizaciones, contingencias de supervivencia en la pensión y especificidades del sistema, así como las novedades y las tendencias que están determinando el futuro de este colectivo, que supone en España el 17% de los trabajadores activos a fecha de septiembre de 2021.

La Guía apunta las claves de cómo será una carrera laboral o profesional típica dentro de unas décadas, y en este sentido, todos los análisis indican que “el futuro del trabajo pasa por dos vectores de cambio muy potentes: una intensa recualificación de los trabajadores y una gran flexibilidad de los horarios y estatutos laborales de los trabajadores, con alternancia entre ellos y actividad en diversos sectores productivos y/o empresas”.

Los cambios laborales para los autónomos

Para los trabajadores autónomos, estos cambios suponen una profundización en su estatuto actual en el sentido de una mayor profesionalización, versatilidad y autonomía profesional en el ejercicio de su actividad. De “los autónomos laborales” a los “free-lancers” sería, en este caso, la consigna que marcará, y está marcando ya, la evolución del estatuto profesional (más que laboral) del colectivo de trabajadores por cuenta propia.

Brecha de la jubilación de los autónomos

Otro elemento de futuro y presente abordado en la guía es la jubilación. Ya que, que las pensiones medias de los trabajadores autónomos son un 40,6% menores que las de los trabajadores del Régimen General, diferencia que es mayor para las nuevas altas, siendo las de los autónomos un 42% menores que 2 las de los trabajadores asalariados.

La brecha, por lo tanto, se agrava porque la mayoría (un 86% en 2020) opta por cotizar por la base mínima, lo que supone abonar una cuota de autónomo de cerca de 300 euros, la elección de la base determina la futura pensión de jubilación y que podría cambiar si la cotización se realizase en función de sus rendimientos netos.

También se explica cómo el trabajador autónomo, puede compaginar su actividad y percibir el 100% de su pensión. Para disfrutar de la jubilación activa plena, los trabajadores autónomos deberán tener un trabajador a su cargo, independientemente de que ya trabajara para el autónomo y se mantenga en el empleo, o que se le contrate en el momento de la jubilación (independientemente de la modalidad contractual).

Prestaciones

Anteriormente, los autónomos en esta situación sólo recibían el 50% de la prestación. Entre otros cambios recientes que afectan a los autónomos y que se detallan en la Guía se encuentran el retraso en la edad legal de jubilación, que en 2022 se sitúa ya en 66 años y 2 meses; el aumento del número de años incluidos en el cálculo de la Base Reguladora, que sirve para obtener la pensión de jubilación, pasando de 15 a 25 años en el periodo 2013-2022; el aumento progresivo del número de años cotizados necesarios para alcanzar el 100% de la Base Reguladora, al mismo ritmo y cuantía que aumenta la edad de jubilación, pasando de 35 a 37 años; el endurecimiento en los requisitos de acceso a las modalidades de jubilación anticipada y parcial y el cambio en el cálculo de actualización anual de las pensiones públicas, entre otros.

Perfil más común del autónomo

En 2021, la inserción laboral de los trabajadores autónomos se concentra en el sector servicios, con 7 de cada 10 trabajadores adscritos a este sector económico. Concretamente en la actividad de comercio al por mayor y al por menor, donde trabajan 1 de cada 5. Le siguen, por orden de importancia, la construcción (11%); la hostelería (8%), las actividades profesionales, científicas y técnicas (9%), y la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca (11%). En todas estas actividades, el peso de los autónomos sobre el total es mayor que el de los asalariados.

En la actualidad (datos de septiembre 2021), alrededor de 3,34 millones de trabajadores son autónomos, equivalen a una quinta parte de los asalariados (o trabajadores por cuenta ajena) y un 17% del total de trabajadores. Alrededor de 2 de cada 3 trabajadores autónomos son hombres (mientras que en los asalariados se roza la paridad), casi 4 de cada 10 tiene más de 50 años (frente al 31% para los asalariados), casi un tercio desempeña tareas de carácter avanzado, generalmente de dirección y gerencia (frente al 20% de los asalariados) y, finalmente, tan sólo 1 de cada 10 autónomos trabaja a tiempo parcial (frente a casi 2 de cada 10 trabajadores por cuenta ajena).

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